/ jueves 14 de febrero de 2019

Una cetemista en hazaña porque el barco flote

En las aguas turbias en que encalló la Confederación de Trabajadores de México en Sinaloa, el único sector que dá señales de vida, es el del Acción Femenil. Es prácticamente la diputada local del Partido Revolucionario Institucional, la que realiza la hazaña –a la que se refirió el ex gobernador Francisco Labastida- de mantener el barco a flote.

La lideresa de ese segmento cetemista es la que mantiene una estrategia dinámica y a la vista de todos.

Desde esa trinchera, Elva Margarita Inzunza Valenzuela sostiene una lucha constante por mejorar las condiciones laborales de las mujeres, en un escenario complejo en que la lucha contra los varones por escalar nuevos espacios, es dura. En campo agreste, porque la Federación de Trabadores de la entidad, quedó inmovilizada.

La trayectoria de la dama refleja como un espejo toda una serie de hechos que, además, los conserva en los rincones de la discreción. Sin embargo, es promotora del añejo proceso de erradicación del trabajo infantil en los campos hortícolas y en las distintas empresas que ofertan servicios y productos diversos.

A la par, impulsa posturas decisivas para las féminas. Basta señalar la el camino que tomó para respaldar las reformas a la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre y sin Violencia, cuando los altos índices de maltrato y feminicidios, están a la orden del día en todo el país.

Como parte de la bancada del PRI en el Congreso del Estadio, Margarita Inzunza Valenzuela es una de las más activas. Promueve legislaciones con sentido comunitario y dirige la Comisión de Asuntos Obreros, Trabajo y Previsión Social.

Como regidora, desempeñó uno de los papeles más sobresalientes. Y en el tramo de su carrera político-partidista, tuvo una característica que le otorga un valor agregado: se hizo resistente al desdén de las cúpulas del priismo que le cerraron las puertas a las candidaturas.

Curiosamente, es una de las más férreas defensoras en la Cámara local, –e incluso, diplomática con aquellos que no la dejaron llegar a cumplir sus sueños-, de las ideas y las acciones que los gobiernos “bien nacidos” hicieron por los ciudadanos.

No es vana la opinión de priistas, que con esa trayectoria a la que se suma su paso por la dirigencia en dos ocasiones del Sindicato de Trabajadores del Hospital Civil culiacanense, que lideró en dos ocasiones, en los próximos cambios en sectores y organizaciones del Revolucionario Institucional, surja como opción.

Los Comités de Base Campesina de la Liga.

El secretario que lleva una meticulosa y delicada tarea de unir los eslabones que por casi un siglo estuvieron sueltos e ignorados en los ejidos, es el de Organización de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos, Osval Meléndrez Soto. En concordancia con el dirigente de la LCA, Faustino Hernández Alvarez, enganchan ya lo que serán los Comités de Base Campesina en todo el estado.

Estas agrupaciones reclutan no solamente a los ejidatarios. Levantan y engrosan esa línea humana con avecindados, comerciantes, proveedores, jornaleros, regadores, profesionistas y con todos los que de una forma u otra tienen que ver con la economía del agro ejidal.

Y con los descendientes en línea recta o transversal de los fundadores y herederos de los derechos parcelarios.

A su vez, ambos directivos, preparan la renovación de las secretarias generales de once de los 23 Comités Campesinos municipales, cuya red se extiende por toda le geografía rural de la entidad y buscan reforzar.



En las aguas turbias en que encalló la Confederación de Trabajadores de México en Sinaloa, el único sector que dá señales de vida, es el del Acción Femenil. Es prácticamente la diputada local del Partido Revolucionario Institucional, la que realiza la hazaña –a la que se refirió el ex gobernador Francisco Labastida- de mantener el barco a flote.

La lideresa de ese segmento cetemista es la que mantiene una estrategia dinámica y a la vista de todos.

Desde esa trinchera, Elva Margarita Inzunza Valenzuela sostiene una lucha constante por mejorar las condiciones laborales de las mujeres, en un escenario complejo en que la lucha contra los varones por escalar nuevos espacios, es dura. En campo agreste, porque la Federación de Trabadores de la entidad, quedó inmovilizada.

La trayectoria de la dama refleja como un espejo toda una serie de hechos que, además, los conserva en los rincones de la discreción. Sin embargo, es promotora del añejo proceso de erradicación del trabajo infantil en los campos hortícolas y en las distintas empresas que ofertan servicios y productos diversos.

A la par, impulsa posturas decisivas para las féminas. Basta señalar la el camino que tomó para respaldar las reformas a la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre y sin Violencia, cuando los altos índices de maltrato y feminicidios, están a la orden del día en todo el país.

Como parte de la bancada del PRI en el Congreso del Estadio, Margarita Inzunza Valenzuela es una de las más activas. Promueve legislaciones con sentido comunitario y dirige la Comisión de Asuntos Obreros, Trabajo y Previsión Social.

Como regidora, desempeñó uno de los papeles más sobresalientes. Y en el tramo de su carrera político-partidista, tuvo una característica que le otorga un valor agregado: se hizo resistente al desdén de las cúpulas del priismo que le cerraron las puertas a las candidaturas.

Curiosamente, es una de las más férreas defensoras en la Cámara local, –e incluso, diplomática con aquellos que no la dejaron llegar a cumplir sus sueños-, de las ideas y las acciones que los gobiernos “bien nacidos” hicieron por los ciudadanos.

No es vana la opinión de priistas, que con esa trayectoria a la que se suma su paso por la dirigencia en dos ocasiones del Sindicato de Trabajadores del Hospital Civil culiacanense, que lideró en dos ocasiones, en los próximos cambios en sectores y organizaciones del Revolucionario Institucional, surja como opción.

Los Comités de Base Campesina de la Liga.

El secretario que lleva una meticulosa y delicada tarea de unir los eslabones que por casi un siglo estuvieron sueltos e ignorados en los ejidos, es el de Organización de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos, Osval Meléndrez Soto. En concordancia con el dirigente de la LCA, Faustino Hernández Alvarez, enganchan ya lo que serán los Comités de Base Campesina en todo el estado.

Estas agrupaciones reclutan no solamente a los ejidatarios. Levantan y engrosan esa línea humana con avecindados, comerciantes, proveedores, jornaleros, regadores, profesionistas y con todos los que de una forma u otra tienen que ver con la economía del agro ejidal.

Y con los descendientes en línea recta o transversal de los fundadores y herederos de los derechos parcelarios.

A su vez, ambos directivos, preparan la renovación de las secretarias generales de once de los 23 Comités Campesinos municipales, cuya red se extiende por toda le geografía rural de la entidad y buscan reforzar.



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