/ lunes 30 de enero de 2023

Estado de Occidente | Restricción o persecución, el servicio en contra sentido

La mayoría de las grandes pandemias de la historia que han diezmado duramente a la población mundial, han sido por vías respiratorias, la última, el covid 19, puso en grandes apuros a la comunidad médica mundial y una de las grandes estrategias de prevención podría ser bajar el índice de fumadores, para mejorar la calidad de vida no solo de los que fuman sino que también de los que somos pasivos. La medida que parece radical en la última versión de la ley antitabaco, no es otra cosa que buscar la manera de tener una población más sana que baje el índice de enfermos en los hospitales con padecimientos de vías respiratorias y que en tiempos donde llegan las pandemias la población esté en condiciones de enfrentar dichas desgracias, sin las necesidades de saturar los servicios de salud.

La parte a la que los restauranteros no nos gusta es el hecho de ser, primero sancionados y después coadyuvantes en la prevención, que en este caso nos convierte en denunciante, si ya es complicada la cultura de la denuncia, tomemos en cuenta que en este caso vamos a denunciar a nuestro propio cliente por algo que se ha convertido en un delito y que antes era bastante normal y permitido, fumarse un cigarrillo en vía pública.

No solo es molesto para el cliente que se siente perseguido, sino que también es demasiado difícil para los establecimientos que dentro de sus protocolos de servicio exista una acción que reprime y no solo eso, que denuncia a su cliente volviendo la experiencia del servicio en algo que se puede salir de control y ponerse muy incómodo, otra es que las autoridades siempre para este gremio buscan la forma de negociar y es probable que esto no solo termine en lo punitivo si no en lo recaudatorio y por supuesto recaiga en actos de corrupción.

Siento que si nosotros en nuestros restaurantes hacemos actos de buena fe hacia nuestros clientes generando sólo el aviso para que pare de fumar, la medida no será suficiente y la incidencia en el fumador se dará , la denuncia sería aún peor, pues estamos hablando de la persecución de un ciudadano enfermo de adicción al tabaco y será muy difícil hacerle entender las nuevas disposiciones, que si bien nos benefician bastante en cuestión de salud, nos afectarán en la operación de los restaurantes y la relación con nuestros clientes.

La mayoría de los compañeros restauranteros vemos como recaudatoria cualquier medida que venga de parte del gobierno y puede ser, pero también habremos de entender que si no se hace punitiva jamás sucedería, siempre nos gusta estar de lado del cliente esa es nuestra naturaleza, somos restauradores de comensales no policías del estado, y la experiencia de fumar después de comer siempre completaba el ritual de la reunión, ahora será difícil y además penado.

Creo que la esencia de la medida es la correcta, pero debiéramos explorar algunas formas menos agresivas para ir erradicando ciertas necesidades en la población, medidas que fuesen más afirmativas y con menos recovecos, pues en esta extraña forma de actuar, que inicia por una denuncia del establecimiento, posteriormente se espera a la autoridad para que se exhiba al cliente como un infractor y al restaurante como un perseguidor de fumadores, no sé si se lea bien pero créanme será mucho peor estar en esa escena.

Sentimos y me incluyo, que los que estamos en la industria restaurantera vamos en el sentido contrario de las reglas que hostigan a los clientes, de manera tal que nos es muy difícil brindar un servicio que no es completo y por lo tanto no es placentero ,y no es que nos dediquemos a tolerar malas conductas en nuestros espacios, créanme no está chilo cuando un cliente se está portando mal, pero tampoco este chilo que te fumes un cigarrillo después de comer y acabes regañado por la policía, el restaurantero y otros clientes, creo que con respetar las áreas de no fumar y tener las áreas de fumadores era suficiente, pues en otros espacios ya existen las restricciones, pero convertir una restricción en una persecución, esto acabará siendo negocio para alguien como siempre sucede.

Buena mesa, buena compañía

P.D por favor fume sin culpa si así lo desea, solo que fume para usted y fume con moderación.


La mayoría de las grandes pandemias de la historia que han diezmado duramente a la población mundial, han sido por vías respiratorias, la última, el covid 19, puso en grandes apuros a la comunidad médica mundial y una de las grandes estrategias de prevención podría ser bajar el índice de fumadores, para mejorar la calidad de vida no solo de los que fuman sino que también de los que somos pasivos. La medida que parece radical en la última versión de la ley antitabaco, no es otra cosa que buscar la manera de tener una población más sana que baje el índice de enfermos en los hospitales con padecimientos de vías respiratorias y que en tiempos donde llegan las pandemias la población esté en condiciones de enfrentar dichas desgracias, sin las necesidades de saturar los servicios de salud.

La parte a la que los restauranteros no nos gusta es el hecho de ser, primero sancionados y después coadyuvantes en la prevención, que en este caso nos convierte en denunciante, si ya es complicada la cultura de la denuncia, tomemos en cuenta que en este caso vamos a denunciar a nuestro propio cliente por algo que se ha convertido en un delito y que antes era bastante normal y permitido, fumarse un cigarrillo en vía pública.

No solo es molesto para el cliente que se siente perseguido, sino que también es demasiado difícil para los establecimientos que dentro de sus protocolos de servicio exista una acción que reprime y no solo eso, que denuncia a su cliente volviendo la experiencia del servicio en algo que se puede salir de control y ponerse muy incómodo, otra es que las autoridades siempre para este gremio buscan la forma de negociar y es probable que esto no solo termine en lo punitivo si no en lo recaudatorio y por supuesto recaiga en actos de corrupción.

Siento que si nosotros en nuestros restaurantes hacemos actos de buena fe hacia nuestros clientes generando sólo el aviso para que pare de fumar, la medida no será suficiente y la incidencia en el fumador se dará , la denuncia sería aún peor, pues estamos hablando de la persecución de un ciudadano enfermo de adicción al tabaco y será muy difícil hacerle entender las nuevas disposiciones, que si bien nos benefician bastante en cuestión de salud, nos afectarán en la operación de los restaurantes y la relación con nuestros clientes.

La mayoría de los compañeros restauranteros vemos como recaudatoria cualquier medida que venga de parte del gobierno y puede ser, pero también habremos de entender que si no se hace punitiva jamás sucedería, siempre nos gusta estar de lado del cliente esa es nuestra naturaleza, somos restauradores de comensales no policías del estado, y la experiencia de fumar después de comer siempre completaba el ritual de la reunión, ahora será difícil y además penado.

Creo que la esencia de la medida es la correcta, pero debiéramos explorar algunas formas menos agresivas para ir erradicando ciertas necesidades en la población, medidas que fuesen más afirmativas y con menos recovecos, pues en esta extraña forma de actuar, que inicia por una denuncia del establecimiento, posteriormente se espera a la autoridad para que se exhiba al cliente como un infractor y al restaurante como un perseguidor de fumadores, no sé si se lea bien pero créanme será mucho peor estar en esa escena.

Sentimos y me incluyo, que los que estamos en la industria restaurantera vamos en el sentido contrario de las reglas que hostigan a los clientes, de manera tal que nos es muy difícil brindar un servicio que no es completo y por lo tanto no es placentero ,y no es que nos dediquemos a tolerar malas conductas en nuestros espacios, créanme no está chilo cuando un cliente se está portando mal, pero tampoco este chilo que te fumes un cigarrillo después de comer y acabes regañado por la policía, el restaurantero y otros clientes, creo que con respetar las áreas de no fumar y tener las áreas de fumadores era suficiente, pues en otros espacios ya existen las restricciones, pero convertir una restricción en una persecución, esto acabará siendo negocio para alguien como siempre sucede.

Buena mesa, buena compañía

P.D por favor fume sin culpa si así lo desea, solo que fume para usted y fume con moderación.