“El Moño” Gilberto Aispuro, figura del basquetbol en la Gabriel Leyva

Por más de 10 años militó en la Primera Fuerza y cinco más los jugó en el CIBASIN

David Velázquez Robles | El Sol de Sinaloa

  · domingo 12 de diciembre de 2021

“El Moño” jugó Primera Fuerza y profesional en el CIBASIN. Foto: Cortesía | Martín García Castillo

Culiacán, Sin.- Sus cinco años como jugador al nivel profesional y más de 10 en Primera Fuerza cuando existían verdaderas figuras del baloncesto, lo ubican dentro de lo más granado en esta ciudad.

En su época de jugador de la categoría Juvenil hubo de luchar frente a elementos que también se querían abrir camino a base de esfuerzo, perseverancia y actitud, para figurar entre los mejores.

El ser siempre protagonista fue una de sus principales facetas, lugar que se lo ganó a pulso, a base de extenuantes entrenamientos y entrega total, razón por la cual mantuvo su nivel de Primera Fuerza por mucho tiempo.

Así podemos describir a una de las llamadas Leyendas del Basquetbol de la gloriosa Colonia Gabriel Leyva, donde el deporte ráfaga se practica desde el lejano año de 1975.

Nos referimos a Gilberto Aispuro Bon, mejor conocido como “El Moño”, dentro de las duelas de basquetbol.

Y como deportista agradecido que alcanza un probado nivel, le da el crédito de su formación inicial a Cecilio Clemente “El Jalisco” Lucas cuando estudiaba en la Escuela Secundaria Federal #1, quien desde su categoría de juveniles los impulsó a no ser jugadores del ´montón´.

Pero también reconoce a Isaac “Peludo” Aispuro, quien en la segunda etapa fungió como su director técnico y que les enseñó que había que encarar este deporte con fuerza y ganas de triunfar.

Lo avalan el haber jugado de manera ininterrumpida por espacio de 40 años que, a decir de él, le dejaron grandes satisfacciones, tanto en el nivel de Primera Fuerza como en el profesional dentro del Circuito de Basquetbol de Sinaloa.

Actualmente Aispuro Bon cuenta con 57 años de edad, dejó 10 sin jugar, pero ahora se mantiene activo entregándose en los torneos que se promueven en la colonia Gabriel Leyva.

“Cuando estábamos en la Federal # 1 tuvimos un maestro de nombre Cecilio Clemente que fue el que hizo nos interesara el deporte y el basquetbol, pero más específicamente ahí nació el gusto e hicimos los primeros pininos. Él tenía un equipo en la Federal, que participaba en los torneos Intercoloniales que fue triunfador y multicampeón, los jugadores eran más grandes que yo. Yo aprendí a jugar porque los veía a ellos”, dijo.

Su meteórica carrera sucedió de la Juvenil a la Primera Fuerza donde jugó con la escuadra de Aéreo Servicio Ortiz que era de la Colonia Gabriel Leyva.

“La verdad, el equipo tenía muchos jugadores talentosos, nosotros ganamos muchos campeonatos”, asentó.

Recordó que en la Primera Fuerza con la escuadra que más tiempo jugó fue con Dicusin-Helados Ochoa (antes militó con Oxxo) en el que había jugadores de diversas colonias y fuimos multicampeones”.

Destacó que por allá en 1995-96, el nivel del basquetbol en Primera Fuerza era formidable dentro del Torneo de Conduagua, y que todos los equipos estaban bastante fuertes y nivelados.

“Se disputaban tremendos juegos, había gente con mucha capacidad, mucho talento en todos los equipos, no solo el de nosotros y estábamos hablando de una organización muy seria”.

El popular “Moño” estableció que antes existían muchos torneos donde se derrochaba calidad, jugadores con gran técnica y oficio, mientras que ahora todo ello brilla por su ausencia.

Gilberto Aispuro Bon iba construyendo su futuro, había algo más para él y le llegó la oportunidad de brincar un escalón más: El Circuito de Basquetbol de Sinaloa (CIBASIN) donde ya tendría roce con otro tipo de jugadores, inclusive, muchos de ellos que venían procedentes de otros estados.

El profesor Guillermo Camacho se fijó en él, le brindó la oportunidad y, por ende, se presentó el debut con la escuadra de Mochomos de Guasave y más tarde defendió los colores de Pájaros Negros de Ahome, todo ello allá por los años noventa.

Asienta Gilberto que en dicho circuito no jugó pensando en lo que obtendría económicamente, “fue un pago módico el que recibía, no era para vivir, pero jugaba más que nada por el nivel que existía en el circuito”.

-¿Qué aprendizaje te dejó el CIBASIN?

“La verdad, la competencia fue de primera, tremendo el nivel físico, jugadores con experiencia en muchos aspectos que también te ayudan a crecer como basquetbolista”.

Y refiere que el retiro del CIBASIN se debió más que nada porque como ser humano empezó a ver otras prioridades en la vida, como en un futuro inmediato el formar una familia.

Una vez consolidado ese paso, regresó su militancia a la Primera Fuerza y se reincorporó con Dicusin-Helados Ochoa en 1997.

Por alrededor de 33 años derrochó calidad por diversas canchas de la localidad, dejó ejemplo de comportamiento, de fuerza, de carácter, que fueron tiempos de medirse a figuras como Pery Meza, Juan Meza, José Luis Chucuán, Ignacio Palazuelos, César Ochoa, Julio Conde, Jesús Tapia, entre otros.

Gilberto Aispuro sostiene con firmeza que hay mucha diferencia del basquetbol de sus años de gloria, que al actual y que, si se trata de elegir, se queda con el de los 80’s y 90’s.

En la actualidad juega en el tradicional Torneo Navideño de la Colonia Gabriel Leyva con la escuadra Leyendas de la Leyva.

Y de ese sector, al igual que él, surgieron muchos jugadores que dejaron huella como Jesús Sánchez Cruz, Isaac Aispuro, Iván Esparza, Jesús Sánchez Montes, Carlos Bustamante Palazuelos, Jesús Rodolfo Lara Vega, Manuel Alberto Páez Bañuelos, Santiago Bueno Lara, por citar algunos.

“A fuerza de ser sinceros, la Gabriel Leyva es de las que más basquetbolistas de probado nivel le aportaron a Culiacán en la época de nosotros”, concluyó.

“Se disputaban tremendos juegos, había gente con mucha capacidad, mucho talento en todos los equipos, no solo el de nosotros”, Gilberto Aispuro Bon.



Lee más aquí: