Desabasto de gasolina, pesadilla de enero 2019

Consumidores, despachadores y responsables de estaciones de servicio recuerdan que fue un "muy complicado" inicio de año

Sonia Nochebuena | El Sol de Hidalgo

  · martes 14 de enero de 2020

Hace un año, desde su salida, las pipas con gasolina era custodiadas por oficiales de policía y miembros del Ejército / Foto: Ernesto Muñoz

PACHUCA. A casi año de la tragedia en Tlahuelilpan, Hidalgo, registrada en el contexto de la lucha contra el robo de combustible combustible en el país, El Sol de Hidalgo realizó un recorrido por las distintas gasolineras de la capital hidalguense, en la que entrevistados, tanto despachadores, gerentes y automovilistas coincidieron que fue de las situaciones más difíciles, calificándola de “pesadilla”.

Hugo Enrique, taxista, recordó que fue complicado porque tuvo que trasladarse a otros lugares para abastecerse del combustible y trabajar. Disminuyeron sus ingresos económicos, porque debía de ser lo más cuidadoso posible para ahorrar hasta la más mínima gota y en algunos días dejó de laborar “Terrible”, así calificó Martha, ama de casa y automovilista, porque recorría varias estaciones de gasolina para abastecerse y con la incertidumbre de que en cualquier momento el tanque pudiera quedar vacío.

FUENTE: Plan conjunto del Gobierno de la República para combatir el robo de hidrocarburos en Pemex

Su mayor preocupación fueron sus hijos, ya que debía llevarlos y traerlos de la escuela, como pudo resolvió está situación. Mencionó que su esposo llegó a enojarse con los despachadores, debido su desesperación de esperar en las largas filas y más de una vez llegó tarde a su lugar de trabajo.

Para sus familiares fue problemático porque, dijo, trabajan fuera de Pachuca, por lo que se vieron obligados adquirir combustible en garrafas o bidones, ya que empezó a recrudecerse el desabasto y las gasolineras despachaban un límite, a fin de que pudiera alcanzar para todos.

Mariana, es una despachadora, recordó que “entre comillas” tenían permiso de faltar, ya que no llegaban a abastecer los tanques y, al hacerlo, se arremolinaban los automovilistas, de quienes recibía infinidad de groserías porque sólo había el límite de cargar 100 pesos y casi sin propinas. Así fue casi un mes.

Para José María, despachador en la ciudad, el problema fue mayor en el transporte público, el cual usa para llegar y regresar a su casa, pues en ese tiempo fue más lento y llegaba tarde a laborar.

Foto: Cuartoscuro

Sin trabajo

Anel, responsable de una estación ubicada al sur de Pachuca, recordó que prácticamente se quedaron sin trabajo hace un año, la estación en la que labora cerró tres veces, clientes preguntaban, por fortuna no fueron groseros.

La trabajadora agregó que en gradualmente empezaron a limitar la venta, porque cada día era más gravoso conseguir el combustible, pese a ello “aguantaron” esta crisis de principios de 2019.

Sin recuperarse

Una de las gerentes de una estación ubicada en bulevar Luis D. Colosio, quien omitió identificarse, aseguró que derivado de la situación de hace un año, no ha podido recuperarse, ya que se perdieron clientes y también trabajadores pese a tener un sueldo base, el mayor ingreso son las propinas y estas dejaron recibirse.

Foto: Roberto Hernández | El Sol de México

Filas largas y sin garantía de surtir el combustible

Enojo, frustración y grandes pérdidas económicas causó el desabasto de combustible de enero de hace un año, resultado de la estrategia contra el robo de combustible implementada por el gobierno federal.

Al menos cinco estados del centro del país: Hidalgo, Estado de México, Ciudad de México, Jalisco y Guanajuato, vieron sus economías y quehacer diario afectados por la falta de combustible.

En Guanajuato, tuvo una pérdida de más de 17 mil millones de pesos. Eventos como la Feria de León registraron poca afluencia a causa del desabasto. Incluso, partidos del equipo León cuando jugó contra las Chivas y que se auguraba un lleno, tuvo menos de media entrada, recordó Héctor Salgado, secretario de Finanzas del estado.

En Jalisco recuerdan bien el 8 de enero de 2019: 350 gasolineras ya no tenían combustible, el desabasto rondaba al 70 por ciento y las filas de dos, tres pasaron a cinco y hasta doce horas de espera. No llegaron los 15 millones de litros anunciados para el estado. Automovilistas salían en convoy a buscar gasolineras donde había la certeza de que llegaran pipas a surtir.

En el Estado de México la crisis de combustibles provocó que el servicio se diera por tandeo y solo se vendiera 10 litros por persona, además de negar el servicio en garrafas, pues la crisis generó reventa de gasolina a precios que oscilaban en 600 hasta mil pesos por galón de 10 litros. El ayuntamiento de Toluca ofreció pagar el traslado de las 78 pipas que se requerían para abastecer por unos días al Valle de Toluca, sin embargo, la propuesta no resolvió la crisis de desabasto.

En la Ciudad de México, automovilistas se formaron hasta por cuatro horas para adquirir un ración de combustible a un precio de superior a los 21 pesos por litro la Magnay 22 pesos la Premium. Incluso en Neza se registró una disputa a balazos por el servicio.

El domingo 13 de enero, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum sugirió Cargar combustible por terminación de placa un día a la semana, con la intención de contrarrestar las largas filas en las estaciones.





Con información de Oscar Reyes /El Sol de Irapuato, Filiberto Ramos /El Sol de Toluca y Víctor Manuel Chávez/El Occidental y Adalberto Villasana/ La Prensa