Familia de Payasos: Una chispa de amor y sonrisas

Por más de 20 años la familia Hernández Acosta, combina la profesión de payasos con otras para darle sentido a la vida

Nallely Casillas | El Sol de Sinaloa

  · sábado 11 de diciembre de 2021

Foto: Karla Mendívil│ El Sol de Sinaloa

Culiacán, Sin.- La vida se ha vuelto una payasada, de alegrías y profesiones. Y este 10 de diciembre, Día del Payaso en México, la familia Hernández Acosta cuenta su historia de cómo poco a poco hicieron de este trabajo una carrera, una empresa, una forma de sonreírle a las adversidades que trae la vida.

Este sueño de alegría, inició hace 29 años gracias al amor que Luz Patricia Acosta, tenía por sus pequeños hijos, pues al enfrentarse a una separación matrimonial, tenía que buscar una opción laboral que le permitiera traer sustento a su hogar, pero al mismo tiempo realizarse como madre.

Foto: Karla Mendívil│ El Sol de Sinaloa

Luz Patricia, es psicóloga de profesión, sin embargo, emplearse por varias horas en un consultorio, y ser madre soltera, no le permitían estar al pendiente de sus dos hijos, Rubén Lenin y Elizabeth.

Fue así, que buscó una entrada extra de dinero donde pudiera involucrar a sus hijos y pasar tiempo de calidad con ellos.

"Yo soy payasa, por querer tener más tiempo con mis hijos", mencionó Luz a El Sol de Sinaloa.

INICIA LA AVENTURA

Los azares del destino, llevaron a luz patricia a vestirse por primera vez como payasa en 1992, gracias a que una de sus amigas requería de alguien que le ayudara a ambientar una fiesta. Nunca imaginaría que sin querer queriendo la vida se volvería una payasada.

Darse cuenta de que tenía la habilidad de hacer reír a la gente y sobre todo entretenerla, fue la oportunidad perfecta para que Luz, aumentara sus ingresos y pudiera llevar a sus hijos a laborar con ella.

Foto: Karla Mendívil│ El Sol de Sinaloa

Luz es pionera del clown en Sinaloa, en caracterizar a una payasa y defender su género, pues hace 20 años, era una profesión más para hombres que para mujeres. Por eso al principio su vestimenta asemejaba a un payaso varón, que a una mujer.

Con el paso del tiempo, ella fue adaptando su personaje "Chispa de Luz" al género femenino, pasando de corbatas a moños, de pantalones a faltas y de pelucas a coletas con moños. Cuenta que ella fue su doctora de la risa, su costurera, mánager y patrona.

NADE UNA CHISPA

Luz patricia se enamoró tanto de la labor del payaso, que decidió profesionalizarse en el ámbito, inició a capacitarse, a tomar cursos de risoterapia, de globoflexia y hasta de maquillaje.

"Siempre he sido muy alegre, divertida, para arriba y para abajo, entonces yo tenía una chispa y luz, por mi nombre, o sea Chispa de Luz”, relató.

Este nombre le permitió a Luz Patricia, adentrarse en este mundo artístico de competencia, con mucha fuerza, pues en la mayoría de los casos, los payasos usan su nombre en diminutivo por ejemplo; Chuponsito, Platanito, Gotita, etcétera.

Foto: Karla Mendívil│ El Sol de Sinaloa

Como psicóloga, aprendió a calibrar el manejo de las emociones, desde esta visión, trabaja el dolor y el duelo para transformarlo en bienestar.

"Yo como psicóloga trabajo el dolor para transformarlo en bienestar, en el aspecto de payaso todo es diversión, juego, felicidad. Tienes que tener mucho dominio emocional, aunque para ser sincera yo siempre fui una psicóloga vestida de payasa, combino estrategias para generar el bienestar en cualquier sentido", expresó.

"Tratar a con las emociones de una persona y cobrarle, es una responsabilidad muy grande", dijo.

Llegó al éxito gracias a su tacto con los clientes, ofrecer un show con espectáculos de acrobacia, juegos, diversión, pinta caritas, música y de más, esto la llevó a formalizar una empresa con sus hijos.

Foto: Karla Mendívil│ El Sol de Sinaloa

Su trabajo se amplió tanto, que comenzó a formar a personas como payasos para que le ayudaran con la ambientación en diversos eventos. Chispa de Luz, mantuvo contratos para representar como imagen de promotoría a empresas nacionales de la talla de Herdez, Knorzuiza, Quetara, Sanborns, Tomateros y otros.

"Empecé a tener tanto trabajo que empecé a crear a payasitas, gente que quería ganar dinero y que quería trabajar", mencionó.

LA FAMILIA

Desde los seis años, Elizabeth comenzó como payasita asistente de su madre, le ayudaba a poner la música en los concursos de las fiestas, a acercarle objetos para los trucos o malabares y a emitir diálogos de contestación en parodias.

"Mi mamá me pagaba 5 pesos por picarle a la grabadora o por que le ayudara en el show de dimes y diretes", recordó Elizabeth, en entrevista a este medio.

Foto: Karla Mendívil│ El Sol de Sinaloa

Su nombre artístico "La Payasita Chispita", fue derivado del de su progenitora, Chispa de Luz.

Desde los 6 hasta los 13 años de edad, Elizabeth, trabajó junto a su madre como La Payasita Chispita, sin embargo al llegar a la adolescencia, decidió enfocarse en el ámbito de pinta caritas.

"Llegué a la rebeldía y ya no quería ser payasa, me dediqué a pintar caritas pero me di cuenta que no era redituable, ganaba más dinero como payasa y decidí volver como chispita", dijo.

En Ciudad de México se fue a hacer estudios de este tipo de arte cómico y logró especializarse.

"Yo siempre quise ser una payasita profesional. Para mí ser payasa no era un trabajo, era lo que hacíamos parte de nuestra vida, para mí los fines de semana era de ir a un evento y no lo veía como un esfuerzo laboral", comentó.

Foto: Karla Mendívil│ El Sol de Sinaloa

Ahora tienen la marca Animación de Eventos Chispa de Luz. Pese a que su mamá forjó esta empresa, Elizabeth fue más allá de sus sueños, además de convertirse en una reconocida payasa en redes sociales y en el noroeste de México, extendió sus servicios llevando su talento hasta San Diego California.

LA MAGA ELIXIA

Hace 5 años Elizabeth decidió darle vida al personaje de Elixia, una maga divertida que conjuga los trucos con la risoterapia, en su papel, tiene un poco del reflejo de chispita, solo que esta vez, sin huácaros ni pelucas, sino como una mujer humana con dotes de malabares.

"Yo no quería que la gente viera a chispita desmaquillada porque esa es la magia", mencionó.

De este modo, comenzó a especializarse en el mundo de la magia, asistiendo a congresos de los mejores magos de talla internacional al grado de convertirse también, en una de las magas pioneras que hay en el país y que ha llegado a ofrecer sus servicios en los Estados Unidos.

Foto: Karla Mendívil│ El Sol de Sinaloa

"Magas mujeres en México te puedo decir que hay unas 10, pero magos hay como 500", dijo.

Elizabeth planea a futuro seguir creciendo en el mundo artístico de los payasos y la magia, ser reconocida a nivel internacional y transmitir alegría y amor a la ciudadanía en general.

"Yo me enamoré de Chispita y de Elixia, cuando me di cuenta de que yo tenía un propósito de vida, cuando lo encuentras ya no quieres hacer otra cosa más que eso, yo me di cuenta de que mi propósito, era sacar a la gente un momento de su trabajo, de la preocupación y decir, este momento los voy a hacer feliz", puntualizó.

Recordamos que esta es una familia de payasos y a ella también se integró Rubén Lenin Hernández, el hijo mayor de Luz Patricia.

Foto: Karla Mendívil│ El Sol de Sinaloa

RAYITO VELOZ

Con una personalidad muy más tranquila que la de su propia madre y la de su hermana Elizabeth, a sus 14 años de edad Rubén Lenin dio vida a Rayito Veloz, un payasito divertido pero un poco lento.

Su nombre deriva de la Chispa de Luz (Rayito) y veloz, por su paciencia y tranquilidad, pues maneja dos velocidades, la normal y la más lenta.

Durante su carrera como payaso, Rayito Veloz, ha actuado también junto a su madre como asistente personal, como DJ, y como malabarista.

Aunque pareciera más tranquilo, este personaje también tiene su público, pues fue el payasito oficial por al menos 10 años de la cadena de hoteles San Luis en Culiacán y de los restaurantes Sanborns.

Foto: Karla Mendívil│ El Sol de Sinaloa

Es un hombre que ha seguido los pasos de su madre, pues opto por estudiar la licenciatura en psicología, ofreciendo servicios también de esta profesión.

Rubén Lenin, se ha desenvuelto en el mundo cultural a través de las artes plásticas y el teatro.

Hoy en día, es un hombre casado y desea heredar a sus hijos, la combinación de estas dos profesiones, la de hacer reír a la gente como payaso, pero también la de sanar emociones a través de la psicología.

Foto: Karla Mendívil│ El Sol de Sinaloa

Actualmente, está casado con una payasa también y su pequeña hija, comienza ya a caracterizarse de vez en cuando como payasa.

Con más de 29 años de trayectoria, juntos Chispa de Luz, Chispita y Rayito Veloz, continúan celebrando con sus clientes, piñatas, eventos especiales y hasta babys showers.

Dato

A nivel nacional, este 10 de diciembre, se celebra el día del payaso, en honor a todas y todos los que se desenvuelven en esta profesión de amor, risa y diversión.




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