/ domingo 30 de junio de 2019

Con la misma actitud encaró su labor como cargador que cuando subía al ring

Luis “El Indio” García laboró 42 años en el Mercado Garmendia y 28 le dedicó a boxeo

Culiacán, Sin. A los 14 años de edad llegó al Mercado Garmendia con la ilusión de ganarse unos centavos para aportarlos al gasto de su hogar y lo mismo le daba llevar basura al recolector, limpiar puestos cada domingo, cortear, cargar cajas, costales, reces, puercos, mariscos y hasta acomodar frutas y verduras que más tarde los clientes las adquirirían.

Pero jamás pensó que con el tiempo se encontraría con un amigo llamado Tony Escobar y luego de algunas conversaciones con él, terminó incursionando en el boxeo.

Nos referimos a José Luis García Moreno, mejor conocido como “El Indio” dentro del terreno boxístico de Culiacán, pero producto registrado del Mercado Garmendia de donde también surgieron un Jaime Sánchez, Martín León (hermano del “Picoco”), por citar algunos.

Me inicié en el Marcado Garmendia tirando basura, ayudándole a las señoras con el mandado, fui evolucionando poco a poco, ayudaba acomodando la verdura en los puestos, y me fui poco a poco para arriba..

Tony Escobar

Para él no había ninguna barrera u obstáculo a vencer, las labores que desempeñaba fueron tan rudas y pesadas –llegar a cargar hasta 130 kilos e imprimirle velocidad a la entrega porque a más entrega, más ganancia—que al momento de iniciarse en el boxeo nada le amedrentaba; menos el desgaste físico.

Luego de informarse con Tony Escobar (a la postre campeón nacional) de a dónde entrenaba, de inmediato le giró la invitación para acudir al gimnasio de Silvio García.

Le pregunté voy, vamos me dijo. Lo miré que empezó a boxear, a tirarle a los costales y me acerqué a hacer lo mismo y me dijo, a poco ya habías peleado antes, porque le pegas bien a los costales, tienes forma y fue donde me lurié más y dije, voy a empezar a ir al gimnasio todos los días.

Tony Escobar

Fue a partir de ese momento que la vida de “El Indio” cambió radicalmente, pues tenía frente a él la disyuntiva de si dejaba el trabajo para meterse de lleno al boxeo, pero intuyó que tenía que combinar ambas actividades para una mejor remuneración económica.

Caso curioso de García Moreno es que luego de arribar en 1982 al boxeo y en 1984 debutar en el profesionalismo, jamás pudo sostener una sola pelea en el plano amateur por no contar con quien lo representara.


También lee: Regresa Juan Navarrete al timón de Algodoneros de Guasave para edición 2019-20


Como no se me dio para las peleas amateurs porque no tenía representante que me ayudara, dije entre mí, me dedico a puro trabajar en el gimnasio no va a ver de otra, hasta que Silvio observó que ya estaba listo y me anunció que tenía una pelea para mí y que si la quería. Le contesté que hasta con el Diablo peleaba con guantes y se hizo.

Tony Escobar

Ese combate en 1984 en La Paz, Baja California Sur en el Deportivo Corona, marcó el inicio para “El Indio” en el terreno profesional con triunfo en el quinto round contra un recluso del Cereso de esa ciudad y de ahí en adelante solventó 97 peleas de las cuales 59 se convirtieron en éxitos.

En su carrera peleó contra siete campeones nacionales, dos veces por el título semipesado que no le favorecieron, contra ranqueados mundiales como Jorge Vaca y Andrés Rojano (ante ambos cedió por nocaut en el séptimo), pero jamás abandonó su trabajo en el Marcado Garmendia a donde diariamente tenía que madrugar a las 4 de la mañana y hasta las 4 de la tarde.

En el Mercado Garmendia, que a decir de él le ayudó en muchos patrocinios e imagen, permaneció trabajando por espacio de 42 años y los 28 que lo hizo como pugilista profesional siempre fue aparejado con esas tareas cotidianas.

“El Indio” García explicó que su llegada al boxeo fue mera curiosidad, saber qué se sentía ponerse unos guantes, tirar, pegar y recibir.

¿Pero sabías de lo peligroso de este deporte para la integridad humana?

--“Sabía lo peligroso que era, un deporte muy pesado, tan es así que tuve varias fracturas de quijada, escoriaciones, un problema en la mano al resbalarme a unos días de una pelea. Un deporte muy peligroso a la vez, pero me gustó, y hasta la fecha aquí estoy”.

Luis García, a pesar de pelear contra campeones nacionales, ranqueados mundiales, intercontinentales, por todo México y en Las Vegas, no recibió buenos sueldos durante su trayectoria.

“Aquí en México las peleas que sostuve no fueron de muy buena paga, lo máximo fue ganarme los 4 ó 5 mil pesos a 10 rounds. La buena paga fue en Las Vegas Nevada de 3,000 dólares, fue la ganancia más grande que me dio el boxeo”.

“El Indio” García, quien solventó cerca de 20 peleas en esta ciudad donde el público lo arropó alentándolo con insistentes porras, se catalogó que era un peleador aventando, que no huía al rival, fajador y que posiblemente por esos motivos llegó a tener algunas fracturas.

“Me sentía bien cuando subía al ring, seguro, motivado. No creas que me daba miedo, no temblaba, al contrario, yo decía me va a pegar, pues yo también tengo con que pegarle era el mismo ánimo que yo me daba que si el me pegaba uno, yo le pegaba dos”.

¿Cómo resumes tu paso por el boxeo, casi 100 peleas, más triunfos que derrotas, pero jamás pudiste ostentar un título nacional?

--“Por eso mismo te digo, por apadrinamiento que no tuve, lo hubiera tenido como muchos últimamente lo tuvieron o han tenido en el sentido de dedicarte al boxeo, tal vez los resultados habrían pintado diferente. Mi trabajo estaba en el Mercado Garmendia y de ahí al gimnasio, no tuve realmente un padrino”.

Pero lo deja bien claro, al sostener que está satisfecho por los resultados obtenidos y con el trabajo que desarrolla, pues desde 2007 adquirió su licencia como manager y ahora está enfocado en esa función.

“No me quejo porque realmente he estado bien en el boxeo, ahorita soy manejador y atiendo un buen grupo de jóvenes. A cualquier parte de la República me mandan y agarro mi dinerito”.


FRASE


“Me inicié en el Marcado Garmendia tirando basura, ayudándole a las señoras con el mandado, fui evolucionando poco a poco, ayudaba acomodando la verdura en los puestos, y me fui poco a poco para arriba”, sostuvo.


“Aquí en México las peleas que sostuve no fueron de muy buena paga, lo máximo fue ganarme los 4 ó 5 mil pesos a 10 rounds. La buena paga fue en Las Vegas Nevada de 3,000 dólares, fue la ganancia más grande que me dio el boxeo”.





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Culiacán, Sin. A los 14 años de edad llegó al Mercado Garmendia con la ilusión de ganarse unos centavos para aportarlos al gasto de su hogar y lo mismo le daba llevar basura al recolector, limpiar puestos cada domingo, cortear, cargar cajas, costales, reces, puercos, mariscos y hasta acomodar frutas y verduras que más tarde los clientes las adquirirían.

Pero jamás pensó que con el tiempo se encontraría con un amigo llamado Tony Escobar y luego de algunas conversaciones con él, terminó incursionando en el boxeo.

Nos referimos a José Luis García Moreno, mejor conocido como “El Indio” dentro del terreno boxístico de Culiacán, pero producto registrado del Mercado Garmendia de donde también surgieron un Jaime Sánchez, Martín León (hermano del “Picoco”), por citar algunos.

Me inicié en el Marcado Garmendia tirando basura, ayudándole a las señoras con el mandado, fui evolucionando poco a poco, ayudaba acomodando la verdura en los puestos, y me fui poco a poco para arriba..

Tony Escobar

Para él no había ninguna barrera u obstáculo a vencer, las labores que desempeñaba fueron tan rudas y pesadas –llegar a cargar hasta 130 kilos e imprimirle velocidad a la entrega porque a más entrega, más ganancia—que al momento de iniciarse en el boxeo nada le amedrentaba; menos el desgaste físico.

Luego de informarse con Tony Escobar (a la postre campeón nacional) de a dónde entrenaba, de inmediato le giró la invitación para acudir al gimnasio de Silvio García.

Le pregunté voy, vamos me dijo. Lo miré que empezó a boxear, a tirarle a los costales y me acerqué a hacer lo mismo y me dijo, a poco ya habías peleado antes, porque le pegas bien a los costales, tienes forma y fue donde me lurié más y dije, voy a empezar a ir al gimnasio todos los días.

Tony Escobar

Fue a partir de ese momento que la vida de “El Indio” cambió radicalmente, pues tenía frente a él la disyuntiva de si dejaba el trabajo para meterse de lleno al boxeo, pero intuyó que tenía que combinar ambas actividades para una mejor remuneración económica.

Caso curioso de García Moreno es que luego de arribar en 1982 al boxeo y en 1984 debutar en el profesionalismo, jamás pudo sostener una sola pelea en el plano amateur por no contar con quien lo representara.


También lee: Regresa Juan Navarrete al timón de Algodoneros de Guasave para edición 2019-20


Como no se me dio para las peleas amateurs porque no tenía representante que me ayudara, dije entre mí, me dedico a puro trabajar en el gimnasio no va a ver de otra, hasta que Silvio observó que ya estaba listo y me anunció que tenía una pelea para mí y que si la quería. Le contesté que hasta con el Diablo peleaba con guantes y se hizo.

Tony Escobar

Ese combate en 1984 en La Paz, Baja California Sur en el Deportivo Corona, marcó el inicio para “El Indio” en el terreno profesional con triunfo en el quinto round contra un recluso del Cereso de esa ciudad y de ahí en adelante solventó 97 peleas de las cuales 59 se convirtieron en éxitos.

En su carrera peleó contra siete campeones nacionales, dos veces por el título semipesado que no le favorecieron, contra ranqueados mundiales como Jorge Vaca y Andrés Rojano (ante ambos cedió por nocaut en el séptimo), pero jamás abandonó su trabajo en el Marcado Garmendia a donde diariamente tenía que madrugar a las 4 de la mañana y hasta las 4 de la tarde.

En el Mercado Garmendia, que a decir de él le ayudó en muchos patrocinios e imagen, permaneció trabajando por espacio de 42 años y los 28 que lo hizo como pugilista profesional siempre fue aparejado con esas tareas cotidianas.

“El Indio” García explicó que su llegada al boxeo fue mera curiosidad, saber qué se sentía ponerse unos guantes, tirar, pegar y recibir.

¿Pero sabías de lo peligroso de este deporte para la integridad humana?

--“Sabía lo peligroso que era, un deporte muy pesado, tan es así que tuve varias fracturas de quijada, escoriaciones, un problema en la mano al resbalarme a unos días de una pelea. Un deporte muy peligroso a la vez, pero me gustó, y hasta la fecha aquí estoy”.

Luis García, a pesar de pelear contra campeones nacionales, ranqueados mundiales, intercontinentales, por todo México y en Las Vegas, no recibió buenos sueldos durante su trayectoria.

“Aquí en México las peleas que sostuve no fueron de muy buena paga, lo máximo fue ganarme los 4 ó 5 mil pesos a 10 rounds. La buena paga fue en Las Vegas Nevada de 3,000 dólares, fue la ganancia más grande que me dio el boxeo”.

“El Indio” García, quien solventó cerca de 20 peleas en esta ciudad donde el público lo arropó alentándolo con insistentes porras, se catalogó que era un peleador aventando, que no huía al rival, fajador y que posiblemente por esos motivos llegó a tener algunas fracturas.

“Me sentía bien cuando subía al ring, seguro, motivado. No creas que me daba miedo, no temblaba, al contrario, yo decía me va a pegar, pues yo también tengo con que pegarle era el mismo ánimo que yo me daba que si el me pegaba uno, yo le pegaba dos”.

¿Cómo resumes tu paso por el boxeo, casi 100 peleas, más triunfos que derrotas, pero jamás pudiste ostentar un título nacional?

--“Por eso mismo te digo, por apadrinamiento que no tuve, lo hubiera tenido como muchos últimamente lo tuvieron o han tenido en el sentido de dedicarte al boxeo, tal vez los resultados habrían pintado diferente. Mi trabajo estaba en el Mercado Garmendia y de ahí al gimnasio, no tuve realmente un padrino”.

Pero lo deja bien claro, al sostener que está satisfecho por los resultados obtenidos y con el trabajo que desarrolla, pues desde 2007 adquirió su licencia como manager y ahora está enfocado en esa función.

“No me quejo porque realmente he estado bien en el boxeo, ahorita soy manejador y atiendo un buen grupo de jóvenes. A cualquier parte de la República me mandan y agarro mi dinerito”.


FRASE


“Me inicié en el Marcado Garmendia tirando basura, ayudándole a las señoras con el mandado, fui evolucionando poco a poco, ayudaba acomodando la verdura en los puestos, y me fui poco a poco para arriba”, sostuvo.


“Aquí en México las peleas que sostuve no fueron de muy buena paga, lo máximo fue ganarme los 4 ó 5 mil pesos a 10 rounds. La buena paga fue en Las Vegas Nevada de 3,000 dólares, fue la ganancia más grande que me dio el boxeo”.





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