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Quirino ¿pasos firmes?

  • En la Raya / José Luis López Duarte

 

El gobierno de Quirino Ordaz ha transcurrido entre aciertos, coyunturas favorables, fuerzas opositoras dispersas y sin idea, una legislatura incompetente y una sociedad poco informada a la que puede pasarle de noche todo, pero como “nada es para siempre”, como dicen ahora, como si no lo hubieran descubierto y dicho científicos y filósofos desde hace siglos, el escenario de esta ruta del gobierno quirinista puede cambiar abruptamente.

¿Por qué pensar lo anterior? Por la sencilla razón que en el horizonte del gobierno de Sinaloa, después del “Tianguis Turístico” y el apoyo decidido a subsanar añejos problemas de salud pública, implementar mejoras como el de las  mujeres y construir el nuevo hospital general, no se vislumbra un programa integrador del gobierno como han sido los mencionados.

También porque en materia política ha cometido serios errores que han mostrado al gobierno con mentalidad arcaica como fue la contrarreforma electoral que al final hizo más fuerte a MORENA en lugar de al PRI, como lo habían planeado con la reducción de regidores y diputados.

O el caso de empoderamiento absoluto de un grupo priista en el gobierno y en el control económico de Sinaloa que ha provocado un desarticulamiento político de todos, que como es sabido dicha circunstancia provoca ausencia de crítica por la falta de contrapesos y convierte al gobierno en un poder absoluto que por ello mismo ya es un riesgo.

O el manejo de la administración pública que lo llevó, como una de sus primeras acciones, a proponer reformas a la ley de obra pública de Sinaloa porque el gobernador por motu propio había cambiado el nombre de la Secretaría de Obras Públicas del gobierno estatal en el reglamento orgánico de la administración pública estatal de Sinaloa, es decir, “los patos tirándole a las escopetas”, o lo que es lo mismo, una modificación al reglamento obliga al congreso a legislar y modificar una ley como la de obra pública.

¿Y para qué? Pues para que toda la obra pública se concentrara y centralizara en la Secretaría de Obras Públicas y la SAF (Secretaría de Administración y Finanzas) pasado por encima de los municipios, paramunicipales y paraestatales en la materia, lo que quiere decir en buen cristiano que el gobernador puso todo el dinero de la inversión pública en sus manos sin importar competencias, facultades y derechos, situación que explica que puede reducir personal al por mayor, como lo hizo en la Secretaría de Desarrollo Social, que ya despidió a más de la mitad de su personal, o que los ayuntamientos, organismos descentralizados y empresas públicas estén sin materia en obras públicas, porque no deciden nada.

Y si nos referimos al problema financiero, es cierto que el gobierno malovista al respecto fue escandaloso y que dejó una deuda de corto plazo de más de 5 mil millones de pesos, pero ¿Cómo explicar y cómo llamarle ahora que el gobierno actual ha elevado dicha deuda a más de 9 mil millones de pesos en menos de dos años? ¿Qué va a suceder? ¿De dónde van a sacar ese dinero? ¿Continuará ese juego financiero con los bonos?

Vamos a ver si MORENA le aprueba las cuentas públicas o si la ASE se los “maquilla” o si van a seguir haciendo decretos con reformas “a la carta” para el gobernador o si las fuerzas políticas, económicas y sociales seguirán impávidas, cuestiones por las que el gobernador y su equipo deben rectificar y adecuar su curso. Si no, pueden descarrilarse.