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No hay condiciones para la reelección en Culiacán

  • Tiempos Políticos / Francisco Rocha García

Tiempos Políticos | Francisco Rocha García

En la oficina donde se concentra el poder del estado, no hay intenciones de dar vía libre a la reelección de alcaldes el 2018. Y aunque el priista Jesús Valdés Palazuelos de Culiacán diga que él solamente recibe y acata órdenes de funcionarios cuya base principal está en la ciudad de México, en sus alrededores, no hay quien se convenza de ello.

Los regidores del tricolor, por ejemplo, que en apariencia  comparten su proyecto político y personal, no arribaron al cuerpo edilicio con su apoyo. Todos responden al respaldo que les otorgaron en su momento dado, a los ex munícipes Sergio Torres, Jesús Vizcarra, Aarón Rivas Loaiza, Aarón Irízar López e incluso el exgobernador Mario López Valdez.

Por tanto, están a la espera de las indicaciones que les delineen sus jefes políticos.

El actual presidente municipal, llegó solo y pese a que intenta “hacer buenas migas” con los integrantes del Cabildo del Partido Nueva Alianza, casi todos trabajan en busca de la candidatura a la diputación. Y con justa razón porque cada uno de ellos, abraza un anhelo que si lo hacen a un lado les costará tiempo, dinero y esfuerzo.

Ello implica que cada quien anda por su lado y no están dispuestos a perder una oportunidad “de oro” para engordar el plan de otro, que probablemente no “cuaje” como se quiere o se piensa.

Jesús Valdez Palazuelos, enfrenta otras fallas que desde la Administración pública sinaloense, le observan con lupa. Su desdén institucional a la autoridad local y el hecho de pregonar que ni siquiera los asuntos de seguridad pública está dispuesto a tratarlos con los funcionarios del ramo, a menos que las cabezas sean de militares, como se lo ordenaron desde una Secretaría de Estado en la capital de la república en la que se repliega.

Además de que le aparece como una cuestión en contra, el refugio que dio a operadores políticos que para los huéspedes de Palacio de Gobierno son personas no gratas, pero que ejercen un poder por encima del alcalde.

El peso de la marca del Tesoro estadounidense.

Tanto el futbolista Rafael Márquez como el cantante chiapaneco Julión Álvarez, difícilmente podrán quitarse las marcas que les colocó la Oficina de Control de Bienes de Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, al considerar que son “lavadores” de dinero de procedencia ilícita. Podrían resultar inocentes al último, pero cuando las autoridades del vecino país norteño filtran una información en ese nivel, es porque “tienen los pelos en la mano”.

Una de las primeras repercusiones, menor tal vez, de las tantas que caerán en cadena, es que el Gobierno del Sinaloa decidió suspender la presentación del artista que encabezaría el elenco del 15 de septiembre próximo, fecha en la que se acostumbra enmarcar la ceremonia del Grito de Independencia con la participación de figuras del ambiente musical.

Y que de no darse marcha atrás, traería efectos políticos para la administración estatal que dirige el mazatleco Quirino Ordaz Coppel, en un caso que ya es muy espinoso y en el que no basta con salir a decir “soy inocente” y que mienten los funcionarios del área de EU, porque se sigue una investigación cuyo tiempo de duración se antoja largo y borrascoso.

Es como traer a cuestas el diagnóstico de una grave enfermedad, dijera uno de los asistentes a compartir el café matutino en uno de los restaurantes de Culiacán.