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Los candidatos ganadores están obligados a dar buenos resultados

  • Puntos de Vista / José Caro Medina

Tienen tiempo para prepararse

Deben aplicar su sentido común

Pero sobre todo deben tener sensibilidad política

 

 

Los afortunados ganadores que fueron cubiertos por el manto protector de Andrés Manuel López Obrador, ya con su constancia de mayoría en la mano, tienen tiempo para conocer sus demarcaciones y prepararse para desempeñar con dignidad sus cargos políticos, que el pueblo les regaló, sin conocer siquiera a muchos, que van desde gobernadores, senadores, diputados federales y locales y presidentes municipales.

Ciertamente, algunos ni soñaban con ganar, porque no contaban con la astucia de Andrés Manuel, que supo aglutinar el descontento y hartazgo de los mexicanos. Ahora tienen la oportunidad de hacer honor a esta responsabilidad histórica que cada quien tiene, si quieren aspirar a más.

A propósito, este insólito hecho, trajo a mi memoria mi caso en la política activa, cuando en el primer trienio del gobernador Renato Vega Alvarado (1992-1998) fui diputado suplente del profesor Praxedis Alarcón Valdez y en el segundo, presidente municipal de Badiraguato.

Por cierto que hubo quienes aseguraban que por falta de oficio político, mi administración no duraría 6 meses en Badiraguato. Sin embargo, estos enemigos gratuitos, no contaban con la experiencia que a mis 60 años, la vida me había dado, experiencia que apliqué en mis actos y decisiones, mi sentido común, dando prioridad a las demandas más sentidas que mis paisanos me hicieron durante mi campaña a lo largo y ancho del municipio.

Debo confesar que para lograr el éxito de mi gestión, siempre conté con el apoyo irrestricto del gobernador Renato Vega Alvarado y otros grandes hombres, como el licenciado Francisco Labastida Ochoa, a la sazón, Secretario de Agricultura y Ganadería, quien me apoyó para realizar la presa en Surutato; el doctor José Narro, subsecretario de Salud entonces, me apoyó para construir el Hospital Regional Integral, en la cabecera del municipio y las clínicas de salud en La Lapara, La Soledad, Tepehuajes; La Tuna, El Tecuán y Vinaterías, además para cubrir el renglón de salud en el resto del municipio, pusimos a funcionar el Programa de Ampliación de Cobertura de Salud, que consistió en 10 camionetas, con su médico, enfermera y promotores en cerca de 300 comunidades que no contaban con ningún apoyo en este importante renglón de salud.

Debo destacar también el apoyo incondicional del ingeniero Heberto Castillo, que nos asesoró para terminar el puente sobre el río Sinaloa, a la altura de la comunidad de Tecuxiapa, ya que para su construcción se aplicó la técnica de la tridilosa, de su invención.

Otros apoyos, como el de la Comisión Federal de Electricidad, que nos permitieron incrementar de 11 mil a 33 mil voltios el calibre del cable de la línea de energía eléctrica de Pericos a Badiraguato, lo que nos permitió  ampliar el servicio de energía eléctrica a 60 comunidades

Al iniciar la administración, instalamos equipos de radiocomunicación en cada una de las sindicaturas y pueblos importantes. Finalmente pudimos contar con el servicio de telefonía rural y finalmente el de celular, para lo cual tuvimos que instalar “torres” para recibir la señal satelital en la cima de los cerros de El Guamúchil, cerca de la cabecera del municipio y en la sindicatura de Surutato, lo que permitió que en la mayor parte de la sierra se cuente con este importante servicio de comunicación.

Estas y otras importantes obras materiales, sentaron las bases para el desarrollo sustentable del municipio.
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