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EL PRI EN Sinaloa

  • En la Raya / José Luis López Duarte

En la Raya |José Luis López Duarte

 

*¿Se equivocó?

Yo creo que sí, que quienes decidieron el liderazgo de Carlos Gandarilla se equivocaron, empezando por el gobernador Quirino Ordaz, que pensaron quizá que de frente al 2018 podían hacer lo que fuera, como lo hicieron después de que gano la gubernatura, como aquella decisión que humilló políticamente al ex alcalde Culichi Aarón Rivas Loaiza, cuando lo hicieron a un lado de la presidencia de la junta de coordinación política del congreso del estado, de la nueva legislativa que arrancaba.

Indudablemente al seno de los diputados del PRI Aarón Rivas sobresalía como el diputado con más carisma, experiencia, liderazgo y sapiencia, que prácticamente lo hacia indiscutiblemente el coordinador del PRI y el Presidente de la junta de gobierno del congreso.

No, ocurrió asa, lo hicieron a un lado y los políticos del gobernador electo reían del desaguisado político que le habían propinado al diputado Aarón Rivas, para que “mordiera el polvo” por la deslealtad – según ellos- de haber incursinado en el gobierno malovista.

Lo mismo ocurrió con el último presidentemunicipal de Culiacán Sergio Torres, que luego luego fue vilipendiado y condenado al ostracismo en el PRI, después de haber culminado una buena administración en la capital del estado. Nunca les gustó a los dueños del dinero en Culiacán que les sacara las deudas del predial urbano que sumaban 5 mil millones de pesos e incluso, demandara a algunos en los tribunales.

Se dedicaron a deshacer muchas cosas, a jugar alas vendettas, a no construir ni organizar ni al estado ni a la política y por supuesto el PRI lo trataron peor que antes y creyeron que cualquiera podría con el paquete del 2018, lo mismo que les ocurrió a nivel nacional cuando impusieron a Ochoa reza en lugar de Manlio Flavio Beltrones.

En los tiempos del partido único y poco después  en la etapa del partido mayoritario se le considero al PRI como una dependencia más del gobierno de tal manera que en muchos lugares la renta la luz y el agua del PRI la pagaban desde el gobierno e incluso los salarios de sus funcionarios

Entonces de alguna manera se explicaba que hicieran y deshicieran con el PRI porque al fin tenían otros instrumentos para enfrentar a la competencia y borrarla de alguna manera, casi siempre a base de fraudes electorales, pero ahora, cuando el PRI ya no es mayoría más desde 1997, cuando de alguna manera hemos desarrollado un sistema electoral de partidos y competencia democrática, el PRI ha sido abandonado y dejado al garete al extremo que hoy se encuentra hueco de aquel bagaje ideológico y cultural que representaba, así como el talento de muchas mujeres o hombres que dirigieron tantos gobiernos y congresos.

El descuido y abandono del PRI en Sinaloa a las tareas políticas creo que llegó a su límite, tanto que parece muy difícil su horizonte ante la competencia hoy construido y puede resultar peor  por sus propios errores.  Vamos a ver qué pasa.