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Derecho a la inclusión de los grupos vulnerables

  • Derecho y Familia / Eduardo Ramírez Patiño

Derecho y Familia  | Eduardo Ramírez Patiño

Los grupos vulnerables tienen esta connotación porque sus derechos están limitados o no los pueden ejercer como las demás personas.

Una de las causas es la exclusión que sufren en su entorno familiar, escolar y social, ya sea por la naturaleza de algún impedimento físico o mental, o bien porque las condiciones externas les obligan a estar en esa situación.

Estas son las situaciones que los llevan a ser sujetos de discriminación, porque están sujetos a una exclusión del medio en que vive.

 

  1. FUNDAMENTOS DE PROTECCIÓN

El artículo 3, de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, como principio establece la inclusión plena y efectiva en la sociedad.

Esto tiene una vertiente ideológica, en primer término porque se trata de crear una cultura que per se excluye a las personas pertenecientes a los grupos vulnerables, y aquí caben todos y no sólo las personas con discapacidad que son las que se citan en la Convención, sino que también se encuentran las niñas y los niños, las mujeres, los migrantes, las personas de las comunidades originarias, adultos mayores o de color, que sufren porque no logran ser aceptadas en los espacios sociales o bien lo hacen con limitaciones.

Esto implica sustituir la noción tradicional de que se debe rescatar al niño, por ejemplo, y sustituirla por la adopción de medidas para erradicar las barreras físicas, culturales, económicas, de actitud, de comunicación y de movilidad que impiden la realización de los derechos de la infancia, incluyendo el de participar activamente en la toma de decisiones que afectan su vida cotidiana.

Los rubros que se pueden citar donde tienen trato desigual y por ello son excluidos son en la escuela, en el trabajo y en el acceso a servicios públicos como los de salud, entre otros.

  1. ELEMENTOS DE INTEGRACIÓN

La educación es un factor importante en la inclusión, en la medida que las personas tengan una mayor y mejor preparación académica tendrán más espacios para actuar. Esto en todos los niveles educativos desde preescolar hasta el universitario con una profesión o un posgrado.

Además de ese impacto directo en los grupos vulnerables, existen otros que son indirectos aunque no menos importantes, como sería el hecho de elevar el grado académico de la población en general, habría una cultura diferente, donde imperaría la tolerancia y el respeto a las diferencias.

En cuanto al empleo, de por sí es un asunto polémico para la sociedad en general, más en los países todavía en desarrollo, para los grupos vulnerables es asunto casi de prohibición donde los campos son limitados y mal remunerados, claro sin analizar la posición asistencialista y benefactora de ofrecerles unos trabajos aparentemente de menor esfuerzo o de responsabilidad.

Esto se observa en las personas adultas mayores o con discapacidad, como paqueteros, sacando copias o haciendo el aseo en supermercados o en cadenas internacionales, las que se vanaglorian al darles esa oportunidad, lo cual no es negativo, pero les pueden asignar otras actividades de acuerdo a sus capacidades reales de trabajo.

El acceso a los servicios públicos es más limitado en ocasiones, en la mayoría de las veces estos grupos también tienen pobreza extrema, por lo que el tener una vivienda se vuelve complicado, por ejemplo con los programas de gobierno vía Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, donde como condición es tener un trabajo, lo mismo sucede con la salud donde para aspirar a la seguridad social es pertinente tener un empleo.

El transporte, el aseo y limpia, el agua y el saneamiento, la luz y otros servicios difícilmente los reciben, por las colonias o sectores en que residen y por lo bajo de sus ingresos, como las anécdotas de pueblos a los que se les dota de energía eléctrica pero que pasan los tiempos y nadie se conecta porque no tienen para el contrato y menos para pagar con periodicidad lo que corresponde al consumo.

El derecho a la inclusión es de tal importancia que se aprobó un ordenamiento jurídico cuyo nombre es Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad, la que fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 30 de mayo de 2011, y su objeto es reglamentar en lo conducente, el artículo 1o. de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos estableciendo que el Estado deberá promover, proteger y asegurar el pleno ejercicio de los derechos humanos y libertades fundamentales de las personas con discapacidad, asegurando su plena inclusión a la sociedad en un marco de respeto, igualdad y equiparación de oportunidades.

Se debe hacer más por los grupos vulnerables