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A contra reloj el alcalde de Culiacán

  • Tiempos Políticos / Francisco Rocha García

Dado que el tiempo apremia, Francisco Antonio Castañeda Verduzco trabaja a marchas forzadas. Al alcalde de Culiacán, le tocó entrar al tramo más sinuoso del poder. El que tiene más riesgos para hacer caer a cualquiera al voladero político.

En lo que son los últimos ocho meses le reclamaron de todo. Los proveedores se inconformaron porque los pagos no fluyeron como se esperaba y los trabajadores le demandaron mejoras laborales. Los ciudadanos le exigieron eficiencia en los servicios públicos y conclusión de obras en proceso, lo que nunca llegó.

Los jubilados sindicalizados, le protestaron en las puertas de la Presidencia y los de las diferentes dependencias entre las que destacan los de la Policía Preventiva, en los que muchos tienen desde uno a cinco años que se retiraron, le recriminaron la indemnización que por derecho les corresponde y que todavía les niegan.

El edil al que nombró el Congreso del Estado tras la licencia de Jesús Valdez Palazuelos está a punto que le pase de todo. El tema central, es que la causa de todos esos conflictos que se dejaron crecer, los trae encima y no son de su autoría.

La mayoría de los graves problemas, los generó el hoy Secretario de Agricultura del Gobierno del Estado, perdedor también de las pasadas elecciones por la Presidencia Municipal.

Mientras Jesús Valdez Palazuelos despacha sin preocupaciones en oficina refrigerada. Porta hasta sobrero para simular ante los campesinos y los productores agrícolas privados, que hace lo que hacen ellos. Y se viste como lo estilan esas clases de sinaloenses productivos, al munícipe actual casi lo sacrifican.

En su círculo del antecesor no pasa nada. Todo está de las mil maravillas. Pero Francisco Antonio Castañeda Verduzco, golpea puertas ante la Secretaría de Hacienda en la ciudad de México. Las del gobernador Quirino Ordaz Coppel y las de la Banca Privada. Le quedan 49 días como Ejecutivo Municipal y está seguro que si no hay dinero para cubrir quincenas, aguinaldos, deudas con instituciones públicas como el IMSS y la CFE, entre otras que se acumulan por fin de año, los que se aprestan a tomar posesión, le echarán todas las culpas.

Son las razones por las que labora contra reloj. Y la falta de financiamiento lo colocó entre la espada y la pared.

Llegó a pagar cuentas que no debía. Y a que lo ajusticie quien quiera.