/ miércoles 28 de agosto de 2019

Veracruz ¿caso perdido?

Hace ya muchos años, cuando México estuvo a nada de quedar fuera de un mundial de fútbol, el técnico era Enrique, apodado “el ojito” Meza. El hasta ayer entrenador de los Tiburones Rojos del Veracruz, durante aquel duelo que el tricolor perdió por vez primera en el Estadio Azteca ante Costa Rica, su rostro casi siempre inexpresivo, con sus ojos pequeños, rasgados y de incesante parpadeo, se convirtió en un rostro extremadamente atribulado, más que preocupado, triste. Sabía perfectamente que la guillotina estaba lista, que la Federación Mexicana le cortaría la cabeza por sus dos pecados capitales: uno, perder por primera ocasión una selección nacional en su máxima casa y nada menos que ante los ticos y el otro, dejar a la selección a un paso fuera del mundial.

En esos ayeres, una de las máximas figuras del fútbol nacional era el sinaloense Jared Borgetti, quien pese a proclamarse campeón de goleo, jamás, ni por asomo, figuró en los planes de Meza, Increíble, pero cierto. Nadie en el mundo de este deporte, ningún técnico que por lo menos ponga dos dedos en su cabeza, deja fuera al máximo goleador de su país, ya no darle la titularidad porque esa se gana, pero ni siquiera la oportunidad de probar su real valía para ganarse un sitio en la selección.

Su relevo fue Javier Aguirre, lo primero que hizo fue convocar a Jared Borgetti y no solo eso, le dio la confianza y titularidad del tricolor como centro delantero nato, situación de la cual requería el equipo en ese momento. ¿Alguien se acuerda?. Sí, Jared Borgetti, le anotó a Estados Unidos, un gol histórico con testarazo casi desde los linderos dentro del área grande. Seguro que Meza, se debió meter debajo de una mesa.

El resto de la historia usted ya la conoce, Borgetti, se convirtió en el máximo goleador del tricolor de toda la historia, desbancado recientemente por Javier Hernández. Es el sinaloense, el tercer máximo goleador de la liga mexicana, solo atrás de Cabinho y de Carlos Hermosillo.

¿Qué a que viene todo esto? Bueno, a que desde entonces nunca habíamos visto al “ojitos” tan desencajado como el día de ayer al término del partido ante Querétaro. Su rostro era la auténtica cara de la impotencia y del fracaso, de la desilusión. Nos parece que tanto él como los últimos técnicos que le precedieron en el club jarocho, fueron muy valientes al enfrentar ese reto, porque se trata de un equipo que, en plena picada, no cuenta además con un plantel de primera división. Llevan ya 33, si 33 juegos al hilo sin ganar, ya rebasaron un año sin conocer la victoria y han asumido el mayor récord mundial en ese departamento. Vaya fama para el fútbol mexicano.

Lógico, ha sido noticia en todo el planeta.

Y que conste, para nada hemos señalado que Meza es un director técnico malo, para nada, es más se trata de uno de los mejores en nuestro medio, tal vez confió en su buena estrella, tal vez fue que ya le urgía trabajar, en fin, lo que haya sido, el caso es que ha sido su segundo gran fracaso, luego de haber pasado el trago amargo con el seleccionado nacional. Meza, prácticamente puso su renuncia sobre la mesa durante la conferencia de prensa tras el partido y al momento de escribir estas líneas no teníamos más información.

La pregunta es: sí se confirma su salida ¿quién será el valiente o el más necesitado para entrarle al quite con la altísima posibilidad de también quedar en ridículo?

Nos vemos mañana.

Hace ya muchos años, cuando México estuvo a nada de quedar fuera de un mundial de fútbol, el técnico era Enrique, apodado “el ojito” Meza. El hasta ayer entrenador de los Tiburones Rojos del Veracruz, durante aquel duelo que el tricolor perdió por vez primera en el Estadio Azteca ante Costa Rica, su rostro casi siempre inexpresivo, con sus ojos pequeños, rasgados y de incesante parpadeo, se convirtió en un rostro extremadamente atribulado, más que preocupado, triste. Sabía perfectamente que la guillotina estaba lista, que la Federación Mexicana le cortaría la cabeza por sus dos pecados capitales: uno, perder por primera ocasión una selección nacional en su máxima casa y nada menos que ante los ticos y el otro, dejar a la selección a un paso fuera del mundial.

En esos ayeres, una de las máximas figuras del fútbol nacional era el sinaloense Jared Borgetti, quien pese a proclamarse campeón de goleo, jamás, ni por asomo, figuró en los planes de Meza, Increíble, pero cierto. Nadie en el mundo de este deporte, ningún técnico que por lo menos ponga dos dedos en su cabeza, deja fuera al máximo goleador de su país, ya no darle la titularidad porque esa se gana, pero ni siquiera la oportunidad de probar su real valía para ganarse un sitio en la selección.

Su relevo fue Javier Aguirre, lo primero que hizo fue convocar a Jared Borgetti y no solo eso, le dio la confianza y titularidad del tricolor como centro delantero nato, situación de la cual requería el equipo en ese momento. ¿Alguien se acuerda?. Sí, Jared Borgetti, le anotó a Estados Unidos, un gol histórico con testarazo casi desde los linderos dentro del área grande. Seguro que Meza, se debió meter debajo de una mesa.

El resto de la historia usted ya la conoce, Borgetti, se convirtió en el máximo goleador del tricolor de toda la historia, desbancado recientemente por Javier Hernández. Es el sinaloense, el tercer máximo goleador de la liga mexicana, solo atrás de Cabinho y de Carlos Hermosillo.

¿Qué a que viene todo esto? Bueno, a que desde entonces nunca habíamos visto al “ojitos” tan desencajado como el día de ayer al término del partido ante Querétaro. Su rostro era la auténtica cara de la impotencia y del fracaso, de la desilusión. Nos parece que tanto él como los últimos técnicos que le precedieron en el club jarocho, fueron muy valientes al enfrentar ese reto, porque se trata de un equipo que, en plena picada, no cuenta además con un plantel de primera división. Llevan ya 33, si 33 juegos al hilo sin ganar, ya rebasaron un año sin conocer la victoria y han asumido el mayor récord mundial en ese departamento. Vaya fama para el fútbol mexicano.

Lógico, ha sido noticia en todo el planeta.

Y que conste, para nada hemos señalado que Meza es un director técnico malo, para nada, es más se trata de uno de los mejores en nuestro medio, tal vez confió en su buena estrella, tal vez fue que ya le urgía trabajar, en fin, lo que haya sido, el caso es que ha sido su segundo gran fracaso, luego de haber pasado el trago amargo con el seleccionado nacional. Meza, prácticamente puso su renuncia sobre la mesa durante la conferencia de prensa tras el partido y al momento de escribir estas líneas no teníamos más información.

La pregunta es: sí se confirma su salida ¿quién será el valiente o el más necesitado para entrarle al quite con la altísima posibilidad de también quedar en ridículo?

Nos vemos mañana.

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