/ martes 3 de mayo de 2022

La identidad de nuestro fútbol

Vaya que si nuestros compañeros y amigos del fútbol han tenido mucha actividad en los chats. ¿El tema? La problemática de este deporte en nuestro país, que a más de cien años de su práctica, no ha podido dar el salto al llamado top ten, es decir de ubicarse entre los mejores diez del mundo, no leímos un solo comentario a favor de las medidas tomadas por los dueños del balón. Pues bien, a quien comentó que el balompié nacional no tiene identidad, está muy equivocado, la tiene y bien marcada: las ocurrencias.

De esto estamos hasta el “gorro” en la política y por lo visto se trata de una epidemia que ha atacado al fútbol nacional, solo que esta identidad no es para nada nueva de este nuestro querido deporte. A través de los años, estas ocurrencias han sido producto de la corrupción y componendas de los dueños, especialmente de los equipos más poderosos. Podemos regresar en el tiempo y encontrar no pocas acciones que dan cuenta de los truculentos tratos para salvar a equipos del descenso, sacándose de la manga, por ejemplo aumentar equipos, para que el que le tocaba descender tuviera la oportunidad de mantener la franquicia en la máxima división.

En tiempos modernos, como no les alcanza la creatividad para mejorar la competitividad de la liga, imitaron el sistema argentino (desconocemos si aún está vigente), nos referimos a la tabla de porcentaje que castiga sobre todo a los equipos que ascienden y desde luego a los económicamente menos poderosos. Es una treta para proteger a los que en el papel tienen la batuta en la mano.

Pero dijimos, ocurrencias.

Diga usted si no, hace muchos años la segunda división era la de ascenso, luego inventaron otra división, la Primera “A” y con el paso del tiempo la llamaron liga de ascenso, la misma puerca nada más que revolcada, sí al igual que cada seis años quienes llegan a tomar las riendas del país, le cambian solo de nombre a los programas, pero poco que presumir. Pero más adelante, otra “gran” ocurrencia: eliminan el ascenso y descenso con pretextos balines que en nada benefician el progreso del fútbol mexicano. Se trató de una medida que ha causado todo lo contrario, aunque ellos tienen otros datos y hasta aseguran que pronto volverá esa estrategia para que todo vuelva a ser como antes. Debemos estar alerta con eso de las ocurrencias.

¿Otra más? Sí la hay. Producto de la pandemia, con la cantaleta de mejorar la economía de los equipos y de revivir el ansia de los aficionados, la última ocurrencia: ya no calificarán directo a la liguilla los primeros ocho, solo cuatro ¡ah!, pero como premio de consolación y para que todo mundo tenga posibilidades de ser campeón, pues que les parece un repechaje con los siguiente ocho mejor ubicados. Supuestamente era solo por lo de la pandemia, pero nada, por lo pronto llegó para quedarse, así es que por ejemplo Mazatlán, lugar 12, tiene las mismas posibilidades que el líder del torneo, el Pachuca.

También por la pandemia y con consentimiento de la FIFA, que les parece un cambio más, cinco pues en total porque ¡pobrecitos de los jugadores!, la pandemia los dejó para el arrastre. A querer o no, tantos movimientos terminan con el descontrol total y el espectáculo suele ser deplorable. Pero no es todo y tampoco nuevo: los extranjeros. Es falso que se han reducido porque en la actualidad muchos recurren a la nacionalización y no precisamente porque amen mucho a México, sino porque ya con la nueva nacionalidad, tendrán más oportunidad de seguir cobrando y muy bien.

En todo esto, hiede, apesta la corrupción, entre directivos, apoderados y hasta a los mismos entrenadores, quienes desde luego buscan ganancias económicas, todas ellas bajo el agua. ¿Las consecuencias? No vamos a ir muy lejos: la selección nacional y su bajo nivel es producto de todo lo anterior. Y desde luego, la cantidad de partidos de poca monta, claro con sus reales excepciones, pero acá en tierra de ciegos el tuerto es el rey. El tema, estimado lector da para mucho más. Aquí es donde, trataremos de integrar a este espacio la voz de todos nuestros lectores, unos de viejo cuño otro más nuevos, pero luego de estos 50 años de 90 Minutos, lo reiteramos: ustedes cuentan y mucho.

Nos vemos mañana

Antoniovelazquez13@hotmail.com

Vaya que si nuestros compañeros y amigos del fútbol han tenido mucha actividad en los chats. ¿El tema? La problemática de este deporte en nuestro país, que a más de cien años de su práctica, no ha podido dar el salto al llamado top ten, es decir de ubicarse entre los mejores diez del mundo, no leímos un solo comentario a favor de las medidas tomadas por los dueños del balón. Pues bien, a quien comentó que el balompié nacional no tiene identidad, está muy equivocado, la tiene y bien marcada: las ocurrencias.

De esto estamos hasta el “gorro” en la política y por lo visto se trata de una epidemia que ha atacado al fútbol nacional, solo que esta identidad no es para nada nueva de este nuestro querido deporte. A través de los años, estas ocurrencias han sido producto de la corrupción y componendas de los dueños, especialmente de los equipos más poderosos. Podemos regresar en el tiempo y encontrar no pocas acciones que dan cuenta de los truculentos tratos para salvar a equipos del descenso, sacándose de la manga, por ejemplo aumentar equipos, para que el que le tocaba descender tuviera la oportunidad de mantener la franquicia en la máxima división.

En tiempos modernos, como no les alcanza la creatividad para mejorar la competitividad de la liga, imitaron el sistema argentino (desconocemos si aún está vigente), nos referimos a la tabla de porcentaje que castiga sobre todo a los equipos que ascienden y desde luego a los económicamente menos poderosos. Es una treta para proteger a los que en el papel tienen la batuta en la mano.

Pero dijimos, ocurrencias.

Diga usted si no, hace muchos años la segunda división era la de ascenso, luego inventaron otra división, la Primera “A” y con el paso del tiempo la llamaron liga de ascenso, la misma puerca nada más que revolcada, sí al igual que cada seis años quienes llegan a tomar las riendas del país, le cambian solo de nombre a los programas, pero poco que presumir. Pero más adelante, otra “gran” ocurrencia: eliminan el ascenso y descenso con pretextos balines que en nada benefician el progreso del fútbol mexicano. Se trató de una medida que ha causado todo lo contrario, aunque ellos tienen otros datos y hasta aseguran que pronto volverá esa estrategia para que todo vuelva a ser como antes. Debemos estar alerta con eso de las ocurrencias.

¿Otra más? Sí la hay. Producto de la pandemia, con la cantaleta de mejorar la economía de los equipos y de revivir el ansia de los aficionados, la última ocurrencia: ya no calificarán directo a la liguilla los primeros ocho, solo cuatro ¡ah!, pero como premio de consolación y para que todo mundo tenga posibilidades de ser campeón, pues que les parece un repechaje con los siguiente ocho mejor ubicados. Supuestamente era solo por lo de la pandemia, pero nada, por lo pronto llegó para quedarse, así es que por ejemplo Mazatlán, lugar 12, tiene las mismas posibilidades que el líder del torneo, el Pachuca.

También por la pandemia y con consentimiento de la FIFA, que les parece un cambio más, cinco pues en total porque ¡pobrecitos de los jugadores!, la pandemia los dejó para el arrastre. A querer o no, tantos movimientos terminan con el descontrol total y el espectáculo suele ser deplorable. Pero no es todo y tampoco nuevo: los extranjeros. Es falso que se han reducido porque en la actualidad muchos recurren a la nacionalización y no precisamente porque amen mucho a México, sino porque ya con la nueva nacionalidad, tendrán más oportunidad de seguir cobrando y muy bien.

En todo esto, hiede, apesta la corrupción, entre directivos, apoderados y hasta a los mismos entrenadores, quienes desde luego buscan ganancias económicas, todas ellas bajo el agua. ¿Las consecuencias? No vamos a ir muy lejos: la selección nacional y su bajo nivel es producto de todo lo anterior. Y desde luego, la cantidad de partidos de poca monta, claro con sus reales excepciones, pero acá en tierra de ciegos el tuerto es el rey. El tema, estimado lector da para mucho más. Aquí es donde, trataremos de integrar a este espacio la voz de todos nuestros lectores, unos de viejo cuño otro más nuevos, pero luego de estos 50 años de 90 Minutos, lo reiteramos: ustedes cuentan y mucho.

Nos vemos mañana

Antoniovelazquez13@hotmail.com