/ miércoles 12 de febrero de 2020

Feminicidio ayer y hoy

Desde hace días el tema de los delitos contra las mujeres, ha sido teme recurrente tanto a nivel estatal como nacional. En la prensa local hemos leído, amonestaciones, exigencias y hasta acusaciones vertidas en la palestra de la Cámara Estatal, contra responsables de las políticas y acciones que otorguen derechos y todo tipo de seguridad a la mujer.

La respuesta defensiva, no se ha hecho esperar. Se han hecho públicas cifras totales y porcentuales, de diferentes daños inferidos a las féminas, así como la falta de acción de defensa, protección, capacitación adecuada y suficiente información, han sido puntos reiterados para señalar la falta de eficiencia de las instituciones responsables.

Así, de acuerdo a Amnistía Internacional, Sinaloa ocupa el quinto lugar en feminicidio a nivel nacional, como se ha señalado en este matutino. Ostentamos el año pasado el “honroso PRIMER Lugar” en América Latina y en el mundo, estamos en el top de los 10 países con más feminicidios con armas de fuego y hemos sido condenados tres veces, por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, por violencia y discriminación de la mujer.

Diana Russell, escritora y doctora en psicología es autora del término feminicidio y lo definió, en 1976, como el asesinato de mujeres por hombres. La ONU en su art.325 establece que el feminicidio es un delito que impacta a la sociedad y que se prohíbe toda discriminación sea por origen, nacionalidad o etnia, género, edad, discapacitación, salud, condición social, salud, creencia religiosa, estado civil o cualquier otra forma que atente contra la dignidad humana o menoscabe sus derechos.

En México, el feminicidio incluye: abusos verbales y físicos, tortura, esclavitud sexual, incesto, abuso sexual infantil, agresión psicológica, hostigamiento sexual (sea por teléfono, calle, oficina, escuela, casa, etc.), mutilación genital, operaciones innecesarias (ginecológicas), la heterosexualidad forzada, la esterilización y maternidad forzada (por la criminalización de la anticoncepción y el aborto), la psicocirugía, denegar alimentos, mutilaciones y muerte.

Esto se aprobó entre todo un paquete legislativo sobre el tema, en la ciudad de Colima, Colima en el mes de mayo de 2013 por el Procurador General de Justicia, Marcos Santana Montes en atención a la convocatoria de la Secretaría de Gobernación por alerta de Género. Esto es ayer…

Pero hoy, en uno de estos nuestros días de fifís y chairos, uno de ellos en su papel de cómico en uno de los programas televisivos nocturnos, de pasada lo oigo decir jocosamente: “Odiar y envidiar, es lo que más les gusta a las mujeres”.

Apenas estoy pensando cómo caería su cabeza en una guillotina, sólo para darle una dosis pequeña de maldad pero mucho menor, que la de su desdichada frase, cuando ya estoy escuchando en un noticiero matutino al comentarista decir que: Gertz Manero, titular de la Fiscalía General de la República en el Mañanero sostiene que no dijo lo que dicen que dijo. Que su opinión fue que como el delito de feminicidio ha aumentado 137.5 % en cinco años debe tipificarse y establecer una reforma para hacerlo más sencillo y dice que dijo “Que el delito no está suficientemente claro como para poder hacer su defensa porque en los homicidios no tenemos ese aumento y en los feminicidios sí”.

QUE ALGUIEN ME EXPLIQUE, porque es claro que en la relación de causales del feminicidio incluye el homicidio o muerte y aunque es un término masculino (seguramente porque termina en o) nuestras leyes indican que homicidio es el delito que consiste en matar a una persona sin que exista premeditación u otra circunstancia agravante y la mujeres también somos personas y quitar la vida de manera culposa e involuntariamente es delito. Y será asesinato cuando el homicidio es premeditado.

Por esto y otras razones que quedan en cartera diría que lo único que tiene que hacer nuestras autoridades, es definir SI VALE MÄS, la vida de un hombre o la vida de mujer o como yo creo, valemos igual. Y definir la penalidad que no exista para cada caso que contempla el arsenal de faltas, abusos o pecados que contempla el feminicidio y aceptar que no son los medios los que manipulan la información como dijo mi Presidente, sino la falta de comprensión, conocimiento o intención u olvidos de algunos, en los que me incluyo. Y Gertz Manero olvidó, que el FEMINICIDIO INCLUYE EL HOMICIDIO, NO ES SU SINÓNIMO. Creo que pudiéramos decir, que es un concepto universal, referencial, que generaliza y resume las mil caras de la problemática femenil.

Desde hace días el tema de los delitos contra las mujeres, ha sido teme recurrente tanto a nivel estatal como nacional. En la prensa local hemos leído, amonestaciones, exigencias y hasta acusaciones vertidas en la palestra de la Cámara Estatal, contra responsables de las políticas y acciones que otorguen derechos y todo tipo de seguridad a la mujer.

La respuesta defensiva, no se ha hecho esperar. Se han hecho públicas cifras totales y porcentuales, de diferentes daños inferidos a las féminas, así como la falta de acción de defensa, protección, capacitación adecuada y suficiente información, han sido puntos reiterados para señalar la falta de eficiencia de las instituciones responsables.

Así, de acuerdo a Amnistía Internacional, Sinaloa ocupa el quinto lugar en feminicidio a nivel nacional, como se ha señalado en este matutino. Ostentamos el año pasado el “honroso PRIMER Lugar” en América Latina y en el mundo, estamos en el top de los 10 países con más feminicidios con armas de fuego y hemos sido condenados tres veces, por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, por violencia y discriminación de la mujer.

Diana Russell, escritora y doctora en psicología es autora del término feminicidio y lo definió, en 1976, como el asesinato de mujeres por hombres. La ONU en su art.325 establece que el feminicidio es un delito que impacta a la sociedad y que se prohíbe toda discriminación sea por origen, nacionalidad o etnia, género, edad, discapacitación, salud, condición social, salud, creencia religiosa, estado civil o cualquier otra forma que atente contra la dignidad humana o menoscabe sus derechos.

En México, el feminicidio incluye: abusos verbales y físicos, tortura, esclavitud sexual, incesto, abuso sexual infantil, agresión psicológica, hostigamiento sexual (sea por teléfono, calle, oficina, escuela, casa, etc.), mutilación genital, operaciones innecesarias (ginecológicas), la heterosexualidad forzada, la esterilización y maternidad forzada (por la criminalización de la anticoncepción y el aborto), la psicocirugía, denegar alimentos, mutilaciones y muerte.

Esto se aprobó entre todo un paquete legislativo sobre el tema, en la ciudad de Colima, Colima en el mes de mayo de 2013 por el Procurador General de Justicia, Marcos Santana Montes en atención a la convocatoria de la Secretaría de Gobernación por alerta de Género. Esto es ayer…

Pero hoy, en uno de estos nuestros días de fifís y chairos, uno de ellos en su papel de cómico en uno de los programas televisivos nocturnos, de pasada lo oigo decir jocosamente: “Odiar y envidiar, es lo que más les gusta a las mujeres”.

Apenas estoy pensando cómo caería su cabeza en una guillotina, sólo para darle una dosis pequeña de maldad pero mucho menor, que la de su desdichada frase, cuando ya estoy escuchando en un noticiero matutino al comentarista decir que: Gertz Manero, titular de la Fiscalía General de la República en el Mañanero sostiene que no dijo lo que dicen que dijo. Que su opinión fue que como el delito de feminicidio ha aumentado 137.5 % en cinco años debe tipificarse y establecer una reforma para hacerlo más sencillo y dice que dijo “Que el delito no está suficientemente claro como para poder hacer su defensa porque en los homicidios no tenemos ese aumento y en los feminicidios sí”.

QUE ALGUIEN ME EXPLIQUE, porque es claro que en la relación de causales del feminicidio incluye el homicidio o muerte y aunque es un término masculino (seguramente porque termina en o) nuestras leyes indican que homicidio es el delito que consiste en matar a una persona sin que exista premeditación u otra circunstancia agravante y la mujeres también somos personas y quitar la vida de manera culposa e involuntariamente es delito. Y será asesinato cuando el homicidio es premeditado.

Por esto y otras razones que quedan en cartera diría que lo único que tiene que hacer nuestras autoridades, es definir SI VALE MÄS, la vida de un hombre o la vida de mujer o como yo creo, valemos igual. Y definir la penalidad que no exista para cada caso que contempla el arsenal de faltas, abusos o pecados que contempla el feminicidio y aceptar que no son los medios los que manipulan la información como dijo mi Presidente, sino la falta de comprensión, conocimiento o intención u olvidos de algunos, en los que me incluyo. Y Gertz Manero olvidó, que el FEMINICIDIO INCLUYE EL HOMICIDIO, NO ES SU SINÓNIMO. Creo que pudiéramos decir, que es un concepto universal, referencial, que generaliza y resume las mil caras de la problemática femenil.