/ jueves 16 de enero de 2020

El “yo si me animo” de Sergio Torres

Un “yo sí me animo” dejó de ser una expresión sencilla y se transformó en una frase contundente cuando el lunes por la mañana salió de la boca de Sergio Torres Félix para advertir su relanzamiento como aspirante a la gubernatura, lo que en minutos causó un revuelo de especulaciones que “acalambró” a propios y extraños.

Particularmente a la clase priista, que lloró en 2018 la caída de un imperio que sucumbió ante la corrupción, cuyas lágrimas brotan todavía de los ojos de algunos que se niegan a reconocer el estado de cosas.

¿Qué tiene de particular esa manifestación?

Vertida por el actual secretario de Pesca y Acuacultura del Gobierno del Estado, obviamente que adquirió una connotación consistente. Que se hará realidad porque del dicho generalmente se irá al hecho.

Basta con revisar una parte de su combativo historial político. El funcionario estatal, es pieza de los pequeños segmentos que impulsaron los cambios y las rebeliones ante las injusticias de las élites que dominaron por años dentro del Partido Revolucionario Institucional.

En el proceso interno del tricolor del 2012, los integrantes del círculo del ex gobernador Jesús Aguilar Padilla que se apoderó del control partidista, quiso aplastar a Sergio Torres Félix quien buscaba ser abanderado a la diputación federal por el Séptimo Distrito Electoral con el apoyo de la militancia.

El ex mandatario impuso –pasajeramente a su amigo de siempre- Pablo Moreno Cota para desbancarlo. Sin embargo, el muchacho que les salió respondón, emprendió una contra ofensiva feroz. Los puso contra la pared del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y les ganó la sucia partida. Le hicieron contra campaña en las elecciones constitucionales, pero de todos modos, se alzó victorioso.

Y en 2013, el cabecilla y miembros de la misma recua del Revolucionario Institucional, sedientes de venganza, nuevamente intentaron tumbar la candidatura del hoy titular de la SPyA, que luchaba por la alcaldía de Culiacán.

En esa ocasión, le mandaron como contrincante en la disputa al interior del PRI, a su entonces presidente del Comité Directivo Estatal, Cenovio Ruiz Zazueta, cuando las mayorías simpatizaban con el primero, quien en su trayectoria en el Ayuntamiento, está consignado que empezó como barrendero.

Los venció de nuevo y en contra del candidato panista, Eduardo Ortiz Hernández, que traía todo el dinero y la maquinaria del gobierno estatal en turno, además del sufragio que le manipularon en contra los “Aguilaristas”, los dejó en la calles a todos.

Sergio Torres Félix, fue líder del priismo culiacanense y llegó al cargo, pese a múltiples obstáculos que desde las oficinas internas, le atravesaron.

De frente a representantes de los medios de comunicación, reafirmó que “sí aspiro”. Y llamó la atención al criticar la postura de los agazapados que se limitan a mandar mensajes.

“Yo estoy listo y capacitado” para lo que se viene, señaló.

Uno de los datos adicionales, es que la declaración la hizo el colaborador de la administración pública sinaloense, minutos después de compartir un desayuno con el gobernador Quirino Ordaz Coppel y el dirigente del CDE del PRI, Jesús Valdez. Ahí estuvo además Ricardo Madrid, secretario de Desarrollo Social.

No se sabe si el encuentro fue para mostrar a los dos probables prospectos o para llamar a bajar la intensidad política con que inició el 2020.

Un “yo sí me animo” dejó de ser una expresión sencilla y se transformó en una frase contundente cuando el lunes por la mañana salió de la boca de Sergio Torres Félix para advertir su relanzamiento como aspirante a la gubernatura, lo que en minutos causó un revuelo de especulaciones que “acalambró” a propios y extraños.

Particularmente a la clase priista, que lloró en 2018 la caída de un imperio que sucumbió ante la corrupción, cuyas lágrimas brotan todavía de los ojos de algunos que se niegan a reconocer el estado de cosas.

¿Qué tiene de particular esa manifestación?

Vertida por el actual secretario de Pesca y Acuacultura del Gobierno del Estado, obviamente que adquirió una connotación consistente. Que se hará realidad porque del dicho generalmente se irá al hecho.

Basta con revisar una parte de su combativo historial político. El funcionario estatal, es pieza de los pequeños segmentos que impulsaron los cambios y las rebeliones ante las injusticias de las élites que dominaron por años dentro del Partido Revolucionario Institucional.

En el proceso interno del tricolor del 2012, los integrantes del círculo del ex gobernador Jesús Aguilar Padilla que se apoderó del control partidista, quiso aplastar a Sergio Torres Félix quien buscaba ser abanderado a la diputación federal por el Séptimo Distrito Electoral con el apoyo de la militancia.

El ex mandatario impuso –pasajeramente a su amigo de siempre- Pablo Moreno Cota para desbancarlo. Sin embargo, el muchacho que les salió respondón, emprendió una contra ofensiva feroz. Los puso contra la pared del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y les ganó la sucia partida. Le hicieron contra campaña en las elecciones constitucionales, pero de todos modos, se alzó victorioso.

Y en 2013, el cabecilla y miembros de la misma recua del Revolucionario Institucional, sedientes de venganza, nuevamente intentaron tumbar la candidatura del hoy titular de la SPyA, que luchaba por la alcaldía de Culiacán.

En esa ocasión, le mandaron como contrincante en la disputa al interior del PRI, a su entonces presidente del Comité Directivo Estatal, Cenovio Ruiz Zazueta, cuando las mayorías simpatizaban con el primero, quien en su trayectoria en el Ayuntamiento, está consignado que empezó como barrendero.

Los venció de nuevo y en contra del candidato panista, Eduardo Ortiz Hernández, que traía todo el dinero y la maquinaria del gobierno estatal en turno, además del sufragio que le manipularon en contra los “Aguilaristas”, los dejó en la calles a todos.

Sergio Torres Félix, fue líder del priismo culiacanense y llegó al cargo, pese a múltiples obstáculos que desde las oficinas internas, le atravesaron.

De frente a representantes de los medios de comunicación, reafirmó que “sí aspiro”. Y llamó la atención al criticar la postura de los agazapados que se limitan a mandar mensajes.

“Yo estoy listo y capacitado” para lo que se viene, señaló.

Uno de los datos adicionales, es que la declaración la hizo el colaborador de la administración pública sinaloense, minutos después de compartir un desayuno con el gobernador Quirino Ordaz Coppel y el dirigente del CDE del PRI, Jesús Valdez. Ahí estuvo además Ricardo Madrid, secretario de Desarrollo Social.

No se sabe si el encuentro fue para mostrar a los dos probables prospectos o para llamar a bajar la intensidad política con que inició el 2020.

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