/ jueves 12 de diciembre de 2019

El peor alcalde y diputado en Sinaloa

De entre los 2 mil 458 alcaldes que existen, -346 que comanda Morena y que representan el 14 por ciento a nivel nacional-, el de la capital de Sinaloa Jesús Estrada Ferreiro se ubica como uno de los peores del país. Y el diputado local Pedro Villegas Lobo, de igual condición política se eleva como el símbolo de la misoginia, la cobardía y la grosería.

No hay registros que incluso en los ayuntamientos más pobres donde los ediles cuentan con un bajo nivel académico en toda la República Mexicana, se comparen con la bajeza con la que se conduce el de Culiacán, donde el 17 de octubre pasado no sacó ni la cabeza cuando se presentó “el Jueves Negro” para auxiliar a los transeúntes que quedaron entre el fuego cruzado entre criminales y el Ejército Mexicano.

El Ejecutivo municipal culiacanense que presume de abogado, desde que asumió el poder al ser beneficiario de la ola de votos que arrasó en las elecciones de julio del 2016, empezó a exhibir su falta de madurez. Muy a su estilo procedió de manera hiriente en contra de los ciudadanos y contra quien se le puso a su paso.

En contra de la tesis Presidencial, se lanzó contra los jubilados al cancelar el descuento del 50 por ciento que por ley tuvieron acceso al pagar el Impuesto Predial Urbano durante años. Pisoteó a la clase trabajadora organizada y a los pobladores los llamó basura en uno más de los episodios por reducir el personal de recolección de desechos, que saturó colonias populares ante la medida.

Bajo la frase de que “a mí nadie me va a decir cómo hacer las cosas”, el presidente municipal abrió un frente de choque con los medios de comunicación a los que acusó de corruptos. Luego en un engaño visto, desmintió a los habitantes de que no había baches en las calles, cuando parecen cráteres lunares.

Tras recurrentes confrontaciones con los periodistas de la fuente, en una abierta amenaza les afirmó que los demandará formalmente para callar las voces. Le enumeró que son unos mentirosos y que inventan cosas, cuando con evidencias le muestran lo contrario.

Ya crispó el ambiente social y político del municipio. Es muy circular, no tiene lado.

En el Congreso del Estado, el legislador morenista Pedro Villegas Lobo de quien subieron un video a las redes donde aparentemente obliga a sostener relaciones íntimas a una mujer que acude a solicitar ayuda económica y le dice que todo tiene un precio, despotricó por segunda ocasión contra su homóloga Angélica Díaz de Cuén. Lo hizo en su ausencia y ello habla de la ralea del aprendiz de político.

Sin que la dama tenga que ver, le imputa hasta de lo que no y la trata de intimidar que contra todo, la Reforma de la Ley Orgánica de la Universidad Autónoma de Sinaloa se consumará. Es Villegas Lobo, un desorientado.

A la reprobación social que se dio “en código”, el presidente del Partido Sinaloense, Héctor Melesio Cuén Ojeda, al que pertenece la diputada, lo puso como campeón.

Con el derecho que le asiste como dirigente y como esposo de ella, le dejó caer las verdades: de ser uno de los más cobardes, groseros e ignorantes de la Cámara local.

Entre los sinaloenses, el muchacho imberbe, figura como uno de los más siniestros personajes.

En ese papel protagónico que inició porque carece de una base de trabajo legislativo y de propuestas, indicó que el video que se viralizó en internet es obra del PAS. Sus alcances no lograron captar que un tercero en discordia, -o se hizo el ingenuo-, para aprovechar que “a río revuelto hay ganancia de pescadores” produjeron el mismo para golpear a las partes. Es la costumbre del PRI.

De entre los 2 mil 458 alcaldes que existen, -346 que comanda Morena y que representan el 14 por ciento a nivel nacional-, el de la capital de Sinaloa Jesús Estrada Ferreiro se ubica como uno de los peores del país. Y el diputado local Pedro Villegas Lobo, de igual condición política se eleva como el símbolo de la misoginia, la cobardía y la grosería.

No hay registros que incluso en los ayuntamientos más pobres donde los ediles cuentan con un bajo nivel académico en toda la República Mexicana, se comparen con la bajeza con la que se conduce el de Culiacán, donde el 17 de octubre pasado no sacó ni la cabeza cuando se presentó “el Jueves Negro” para auxiliar a los transeúntes que quedaron entre el fuego cruzado entre criminales y el Ejército Mexicano.

El Ejecutivo municipal culiacanense que presume de abogado, desde que asumió el poder al ser beneficiario de la ola de votos que arrasó en las elecciones de julio del 2016, empezó a exhibir su falta de madurez. Muy a su estilo procedió de manera hiriente en contra de los ciudadanos y contra quien se le puso a su paso.

En contra de la tesis Presidencial, se lanzó contra los jubilados al cancelar el descuento del 50 por ciento que por ley tuvieron acceso al pagar el Impuesto Predial Urbano durante años. Pisoteó a la clase trabajadora organizada y a los pobladores los llamó basura en uno más de los episodios por reducir el personal de recolección de desechos, que saturó colonias populares ante la medida.

Bajo la frase de que “a mí nadie me va a decir cómo hacer las cosas”, el presidente municipal abrió un frente de choque con los medios de comunicación a los que acusó de corruptos. Luego en un engaño visto, desmintió a los habitantes de que no había baches en las calles, cuando parecen cráteres lunares.

Tras recurrentes confrontaciones con los periodistas de la fuente, en una abierta amenaza les afirmó que los demandará formalmente para callar las voces. Le enumeró que son unos mentirosos y que inventan cosas, cuando con evidencias le muestran lo contrario.

Ya crispó el ambiente social y político del municipio. Es muy circular, no tiene lado.

En el Congreso del Estado, el legislador morenista Pedro Villegas Lobo de quien subieron un video a las redes donde aparentemente obliga a sostener relaciones íntimas a una mujer que acude a solicitar ayuda económica y le dice que todo tiene un precio, despotricó por segunda ocasión contra su homóloga Angélica Díaz de Cuén. Lo hizo en su ausencia y ello habla de la ralea del aprendiz de político.

Sin que la dama tenga que ver, le imputa hasta de lo que no y la trata de intimidar que contra todo, la Reforma de la Ley Orgánica de la Universidad Autónoma de Sinaloa se consumará. Es Villegas Lobo, un desorientado.

A la reprobación social que se dio “en código”, el presidente del Partido Sinaloense, Héctor Melesio Cuén Ojeda, al que pertenece la diputada, lo puso como campeón.

Con el derecho que le asiste como dirigente y como esposo de ella, le dejó caer las verdades: de ser uno de los más cobardes, groseros e ignorantes de la Cámara local.

Entre los sinaloenses, el muchacho imberbe, figura como uno de los más siniestros personajes.

En ese papel protagónico que inició porque carece de una base de trabajo legislativo y de propuestas, indicó que el video que se viralizó en internet es obra del PAS. Sus alcances no lograron captar que un tercero en discordia, -o se hizo el ingenuo-, para aprovechar que “a río revuelto hay ganancia de pescadores” produjeron el mismo para golpear a las partes. Es la costumbre del PRI.

sábado 11 de enero de 2020

¿Claman por desensillar al gobernador?

viernes 03 de enero de 2020

Peligran los buenos deseos para el 2020

lunes 30 de diciembre de 2019

El ocaso y esperanza de 2019 y 2020

martes 24 de diciembre de 2019

El cambio de pose de Rocha contra la UAS

miércoles 18 de diciembre de 2019

El inusitado arribo de Fuerza Social a Sinaloa

jueves 12 de diciembre de 2019

El peor alcalde y diputado en Sinaloa

Cargar Más