/ lunes 8 de febrero de 2021

El ilusorio registro de precandidatos

En la falsa creencia de que por convertirse en candidato de Morena la victoria será automática y segura, aparte de los ambiciosos, los que no quieren soltar la ubre del presupuesto público y los ocurrentes saturaron los registros para la alcaldía de Culiacán y comenzaron a presumir a través de las redes sociales la tramitología abierta que en línea operó para los interesados en subirse al presente proceso electoral.

Nada más errático que lanzarse a una aventura como cuando se emprende un viaje en un barco a la deriva.

No es solo el caso privativo de la capital de Sinaloa. Lo mismo se verifica en otros municipios y distritos electorales.

No entienden que aunque el morenismo aparece en las preferencias electorales del momento, el suceso comicial será totalmente distinto.

Ya no arribarán al poder aquellos, que como muchos del Movimiento de Regeneración Nacional, lo confesaron luego del triunfo arrasador que empujó el actual Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.

No esperaban ese resultado y prácticamente se sacaron la lotería sin comprar cachito.

Varios de los legisladores federales y locales de este partido, más de alguna vez, revelaron que se inscribieron en la contienda porque se los pidieron. Casi se los suplicaron.

Porque no creían en el proyecto del tabasqueño hoy jefe del Ejecutivo.

Incluso, asintieron para que los apuntaran en la lista pero sin interés ni ilusiones. Solo por expresar un cumplido a quienes los invitaron a sumarse a la carrera contra PRI, el PAN y sus aliados.

Hoy, todos quieren ser abanderados morenistas y a los partidos Revolucionario Institucional, Acción Nacional y de la Revolución Democrática, les rehúyen.

Los que ya son candidatos de esta alianza,-Va por Sinaloa- la aceptaron por compromisos. Fueron más de un priista, panista y perredista, los que previamente coquetearon con Morena sin lograr que se fijaran en ellos y por eso se decidieron a dar el sí.

El ejemplo está a la vista, son muchos los del tricolor que se cargaron al lado de Rubén Rocha Moya. Subordinados de equipo del ex gobernador Jesús Aguilar Padilla, del ex alcalde culiacanense, Jesús Vizcarra Caderón y de los enviados del todavía titular del gobierno de Sinaloa, Quirino Ordaz Coppel que juega con dos apuestas, pero en una las fichas son de mayor denominación.

Para retomar el tema central, hay que reafirmar que para Culiacán, sacaron la cabeza diez, entre damas y caballeros. Unos experimentados, otros, víctimas de la codicia y los últimos se aventaron porque no conocen como se mueven los hilos políticos. No tienen ni idea de lo que hacen.

Tampoco comprenden que además de una trayectoria que se requiere construir, la elección tendrá características distintas.

El próximo viento ya no levantará hojarascas para elevarlas a grado de poder, como es el caso del edil Jesús Estrada Ferreiro, que arribó sin merecerlo a la cima el 2018

Y que corrió los trámites para reelegirse como si realmente, las posibilidades se le atravesaran favorables a quien la gente repudia por grosero, por ineficiente y porque nunca supo comportarse como presidente del municipio donde se asientan los Tres Poderes del Estado

Es una lástima que no exista seriedad con un funcionario que representa el retroceso, la soberbia y la prepotencia de la que el pueblo está cansado.

En la falsa creencia de que por convertirse en candidato de Morena la victoria será automática y segura, aparte de los ambiciosos, los que no quieren soltar la ubre del presupuesto público y los ocurrentes saturaron los registros para la alcaldía de Culiacán y comenzaron a presumir a través de las redes sociales la tramitología abierta que en línea operó para los interesados en subirse al presente proceso electoral.

Nada más errático que lanzarse a una aventura como cuando se emprende un viaje en un barco a la deriva.

No es solo el caso privativo de la capital de Sinaloa. Lo mismo se verifica en otros municipios y distritos electorales.

No entienden que aunque el morenismo aparece en las preferencias electorales del momento, el suceso comicial será totalmente distinto.

Ya no arribarán al poder aquellos, que como muchos del Movimiento de Regeneración Nacional, lo confesaron luego del triunfo arrasador que empujó el actual Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador.

No esperaban ese resultado y prácticamente se sacaron la lotería sin comprar cachito.

Varios de los legisladores federales y locales de este partido, más de alguna vez, revelaron que se inscribieron en la contienda porque se los pidieron. Casi se los suplicaron.

Porque no creían en el proyecto del tabasqueño hoy jefe del Ejecutivo.

Incluso, asintieron para que los apuntaran en la lista pero sin interés ni ilusiones. Solo por expresar un cumplido a quienes los invitaron a sumarse a la carrera contra PRI, el PAN y sus aliados.

Hoy, todos quieren ser abanderados morenistas y a los partidos Revolucionario Institucional, Acción Nacional y de la Revolución Democrática, les rehúyen.

Los que ya son candidatos de esta alianza,-Va por Sinaloa- la aceptaron por compromisos. Fueron más de un priista, panista y perredista, los que previamente coquetearon con Morena sin lograr que se fijaran en ellos y por eso se decidieron a dar el sí.

El ejemplo está a la vista, son muchos los del tricolor que se cargaron al lado de Rubén Rocha Moya. Subordinados de equipo del ex gobernador Jesús Aguilar Padilla, del ex alcalde culiacanense, Jesús Vizcarra Caderón y de los enviados del todavía titular del gobierno de Sinaloa, Quirino Ordaz Coppel que juega con dos apuestas, pero en una las fichas son de mayor denominación.

Para retomar el tema central, hay que reafirmar que para Culiacán, sacaron la cabeza diez, entre damas y caballeros. Unos experimentados, otros, víctimas de la codicia y los últimos se aventaron porque no conocen como se mueven los hilos políticos. No tienen ni idea de lo que hacen.

Tampoco comprenden que además de una trayectoria que se requiere construir, la elección tendrá características distintas.

El próximo viento ya no levantará hojarascas para elevarlas a grado de poder, como es el caso del edil Jesús Estrada Ferreiro, que arribó sin merecerlo a la cima el 2018

Y que corrió los trámites para reelegirse como si realmente, las posibilidades se le atravesaran favorables a quien la gente repudia por grosero, por ineficiente y porque nunca supo comportarse como presidente del municipio donde se asientan los Tres Poderes del Estado

Es una lástima que no exista seriedad con un funcionario que representa el retroceso, la soberbia y la prepotencia de la que el pueblo está cansado.