/ jueves 5 de diciembre de 2019

El ajuar de la farsa de Castañeda Camarillo

Lo más seguro, es que Cristóbal Castañeda Camarillo supo a detalle que en las calles no había hombres armados con quien enfrentarse en Culiacán el martes por la tarde. Por eso, una tunda de expresiones de burla cayó sobre él cuando en medio de una farsa montada apareció con todo un ajuar de guerra, aparentemente listo para defender al pueblo.

Envalentonado, incluso, ofreció a la intemperie del campo de supuesta batalla, información sobre los hechos a los medios de comunicación.

Pero en el imaginario colectivo, los ciudadanos que se dieron cuenta, lo trasladaron al contexto de caos del 17 de octubre. Al Secretario de Seguridad Pública, no se le podía encontrar ni por teléfono.

“Se enterró a piedra y lodo”. El “Jueves Negro” conoció igualmente los datos de que convoyes de sicarios de la delincuencia organizada, tomaron sectores céntricos de la ciudad.

Y que bloquearon accesos, despojaron unidades motrices, incendiaron carros, asaltaron viviendas de fraccionamientos enteros, dispararon en todos los flancos y ocasionaron la muerte de transeúntes, pero el titular de la SSP, no se vio por algún lado.

No hubo autoridad presente en esos hechos, salvo la participación de columnas del Ejército Mexicano.

No sacaron ni la “trompa” de su defensa metálica, los camiones blindados a los que llaman “rinocerontes” que presumió el Secretario de Seguridad Pública de Sinaloa.

¿En dónde quedó ese equipo y esos pertrechos?

En los estacionamientos de la corporaciones. Igual que los mandos policiales y los elementos de las diferentes instituciones. Bajo llave.

Particularmente los de la Policía Estatal Preventiva, que este martes se exhibieron ante las versiones que corrieron como reguero de pólvora en las redes sociales, sobre balaceras entre pistoleros.

Por la forma en que se dieron las cosas esta semana, que obligaron a suspender clases en el turno vespertino, el cierre de comercios en la zona céntrica y la fuga en grupo de peatones, alguien tenía que lucirse. Todo era mentira.

Y esto lo aprovechó Cristóbal Castañeda Camarillo, de quien la sociedad configuró una imagen sarcástica. Asi lo demostraron los memes que como aguas de rio caudaloso arrasaron al mismo.

Lo que se comprobó es que las calles solitarias ante la rumorología, la gente huyó a protegerse porque no le tienen confianza ni a los jefes ni a la policía. Que todavía el miedo persiste.

Reafirmándose que el Secretario de Seguridad Pública de la entidad, en un acto de presunción de falsa valentía “se convirtió en Diablo donde no hubo cruces”. Hizo a su gusto un “Parte de Guerra”. Y de sarcasmo.

El peor dirigente ganadero de la historia.

Ricardo Urquijo Beltrán, cerró el domingo las actividades de la Feria Ganadera y se colocó como uno de los peores presidentes de la Unión Ganadera Regional de Sinaloa. Organizó la exposición más cara de todas las antes vistas, que impidió que las familias la visitarán.

Le dio el golpe al estatus fitosanitario que canceló la exportación de productos vacunos hacia el mercado de Estados Unidos.

Y al último quiso como justificar, que no se vendió mucha cerveza, lo que hizo este evento muy familiar.

Las bebidas alcohólicas no se limitaron por eso. Los “cubeteros” abundaron, pero la carestía hizo prohibitivos la mayoría de los productos.

¿Cómo pudo decir todo lo anterior, si el sentido familiar se lo dan las familias y éstas no asistieron?

Lo más seguro, es que Cristóbal Castañeda Camarillo supo a detalle que en las calles no había hombres armados con quien enfrentarse en Culiacán el martes por la tarde. Por eso, una tunda de expresiones de burla cayó sobre él cuando en medio de una farsa montada apareció con todo un ajuar de guerra, aparentemente listo para defender al pueblo.

Envalentonado, incluso, ofreció a la intemperie del campo de supuesta batalla, información sobre los hechos a los medios de comunicación.

Pero en el imaginario colectivo, los ciudadanos que se dieron cuenta, lo trasladaron al contexto de caos del 17 de octubre. Al Secretario de Seguridad Pública, no se le podía encontrar ni por teléfono.

“Se enterró a piedra y lodo”. El “Jueves Negro” conoció igualmente los datos de que convoyes de sicarios de la delincuencia organizada, tomaron sectores céntricos de la ciudad.

Y que bloquearon accesos, despojaron unidades motrices, incendiaron carros, asaltaron viviendas de fraccionamientos enteros, dispararon en todos los flancos y ocasionaron la muerte de transeúntes, pero el titular de la SSP, no se vio por algún lado.

No hubo autoridad presente en esos hechos, salvo la participación de columnas del Ejército Mexicano.

No sacaron ni la “trompa” de su defensa metálica, los camiones blindados a los que llaman “rinocerontes” que presumió el Secretario de Seguridad Pública de Sinaloa.

¿En dónde quedó ese equipo y esos pertrechos?

En los estacionamientos de la corporaciones. Igual que los mandos policiales y los elementos de las diferentes instituciones. Bajo llave.

Particularmente los de la Policía Estatal Preventiva, que este martes se exhibieron ante las versiones que corrieron como reguero de pólvora en las redes sociales, sobre balaceras entre pistoleros.

Por la forma en que se dieron las cosas esta semana, que obligaron a suspender clases en el turno vespertino, el cierre de comercios en la zona céntrica y la fuga en grupo de peatones, alguien tenía que lucirse. Todo era mentira.

Y esto lo aprovechó Cristóbal Castañeda Camarillo, de quien la sociedad configuró una imagen sarcástica. Asi lo demostraron los memes que como aguas de rio caudaloso arrasaron al mismo.

Lo que se comprobó es que las calles solitarias ante la rumorología, la gente huyó a protegerse porque no le tienen confianza ni a los jefes ni a la policía. Que todavía el miedo persiste.

Reafirmándose que el Secretario de Seguridad Pública de la entidad, en un acto de presunción de falsa valentía “se convirtió en Diablo donde no hubo cruces”. Hizo a su gusto un “Parte de Guerra”. Y de sarcasmo.

El peor dirigente ganadero de la historia.

Ricardo Urquijo Beltrán, cerró el domingo las actividades de la Feria Ganadera y se colocó como uno de los peores presidentes de la Unión Ganadera Regional de Sinaloa. Organizó la exposición más cara de todas las antes vistas, que impidió que las familias la visitarán.

Le dio el golpe al estatus fitosanitario que canceló la exportación de productos vacunos hacia el mercado de Estados Unidos.

Y al último quiso como justificar, que no se vendió mucha cerveza, lo que hizo este evento muy familiar.

Las bebidas alcohólicas no se limitaron por eso. Los “cubeteros” abundaron, pero la carestía hizo prohibitivos la mayoría de los productos.

¿Cómo pudo decir todo lo anterior, si el sentido familiar se lo dan las familias y éstas no asistieron?