/ jueves 30 de enero de 2020

Capítulo I El inicio

“Estoy absolutamente convencido de que la ciencia y la paz triunfan sobre la ignorancia y la guerra, que las naciones se unirán a la larga no para destruir sino para edificar, y que el futuro pertenece a aquellos que han hecho mucho por el bien de la humanidad” (Louis Pasteur).

Todos los días estamos expuestos al contacto por bacterias, parásitos y virus. Los coronavirus son virus de ARN que se distribuyen ampliamente entre los mamíferos, aves, camellos, gatos, murciélagos y humanos que en ocasiones causan enfermedades respiratorias, entéricas, hepáticas y neurológicas. Los coronavirus tienen una gran diversidad genética, frecuente recombinación de sus genomas y se encuentran ampliamente distribuidos. Dado el aumento de actividades entre humanos y animales, es altamente probable que nuevos coronavirus emerjan periódicamente y causen enfermedades en humanos. Se conocen seis especies causantes de enfermedades humanas cuatro causan síntomas de resfriado común en individuos inmunocompetentes.

Las otras dos especies son SARS-CoV (síndrome respiratorio agudo severo) y MERS-CoV (síndrome respiratorio del Medio Oriente), relacionadas con enfermedades fatales en ocasiones. Por ejemplo el SARS-CoV (que infecta a gatos de civeta); es ampliamente conocido por ser el agente causal de los brotes de síndrome respiratorio agudo severo en 2002 y 2003 en la provincia de Guangdong, China; para después propagarse por el mundo. Por otra parte el MERS-CoV (que provino de camellos), es el patógeno responsable de brotes de enfermedades respiratorias graves desde 2012 hasta la fecha en diversas regiones de Medio Oriente.

La historia comenzó el 27 de diciembre de 2019; cuando distintos centros de salud informaron de la aparición de pacientes con neumonía de causa desconocida que tuvieron relación con un mercado de mariscos y animales húmedos en Wuhan, China. Los primeros pacientes referidos son una mujer de 49 años y dos hombres (de 49, 32 y 61 años respectivamente) que presentaron neumonía grave y fueron ingresados en un hospital de Wuhan. Algunos de los síntoms reportados son temperatura, 37°C a 38°C y tos con molestias en el pecho, cuatro días después del inicio de enfermedad, su tos y molestias en el pecho empeoraron, y la fiebre se redujo. Dos de los pacientes fueron dados de alta y un paciente murió poco tiempo después.

Dando así origen a un brote de la enfermedad que se denominó "nueva neumonía infectada por coronavirus".

En los reportes de la investigación se identificó que la fuente de los casos de neumonía se deben a la aparición de un nuevo betacoronavirus llamado 2019-nCoV. También se encontró que el 2019-nCoV es similar a los virus SARS-CoV y MERS-CoV previamente descritos. Debido a esto se especula que el 2019-nCoV se puede comportar como el SARS-CoV; y es probable que los murciélagos sean el reservorio primario del virus. También se espera que con el tiempo se adapte aún más al huésped humano y se propague sistemáticamente.

Las medidas de control se realizan en base a una muy efectiva experiencia con otros brotes. Se piensa que la transmisión ocurre por medio de grandes gotas de saliva y contacto con pacientes infectados; y en menos proporción por medio de aerosoles y fómites. Algunas de las medidas implementadas como la cuarentena en la comunidad, el diagnóstico oportuno y el cumplimiento estricto de las precauciones universales en los entornos de atención médica fueron fundamentales para el control del SARS. Se implementarán todas estas medidas para este brote.

Los síntomas se confunden con una gripa común y pueden ser nariz que moquea, dolor de cabeza, tos, dolor de garganta, fiebre y una sensación general de malestar. El cuadro clínico completo aún no está completamente claro y hay muchas investigaciones en curso en todo el mundo para obtener más información.

La situación evaluciona de manera rápida y los riesgos pueden variar; debemos informarnos conforme los datos esten disponibles. Los patógenos emergentes y reemergentes son desafíos para todo el mundo, los brotes de este tipo siempre son problema de salud pública y dependen de muchos factores como las características del virus, la forma en que se propaga y cómo actúa. Se está trabajando en el desarrollo de fármacos y vacunas para ayudar a contener la situación de manera más eficiente.

Es evidente que un nos falta mucho por saber aprender sobre esta infección. La OMS y muchos organismos de salud pública están listos para responder a esta amenaza emergente para la salud pública.

Una peculiaridad durante la epidemia de SARS fue que el miedo desempeñó un papel importante en economía mundial y en el comportamiento de la sociedad. En esta ocasión se repiten muchos factores con la ventaja de que se tiene algo de experiencia.

Los datos más recientes muestran la detección de 2019-nCoV en cientos de personas en China con una tasa de mortalidad del 3%. Además se han identificado casos en un número creciente de países. Es probable que se identifiquen más casos en los próximos días; incluido México, pero estamos preparados para cuando eso pase. Esto está comenzando y dará mucho más de que hablar por un buen tiempo.

Lo dijo El microbiólogo Pasteur: las naciones se unirán a la larga no para destruir sino para edificar; en este caso lo estan haciendo para ayudar.

“Estoy absolutamente convencido de que la ciencia y la paz triunfan sobre la ignorancia y la guerra, que las naciones se unirán a la larga no para destruir sino para edificar, y que el futuro pertenece a aquellos que han hecho mucho por el bien de la humanidad” (Louis Pasteur).

Todos los días estamos expuestos al contacto por bacterias, parásitos y virus. Los coronavirus son virus de ARN que se distribuyen ampliamente entre los mamíferos, aves, camellos, gatos, murciélagos y humanos que en ocasiones causan enfermedades respiratorias, entéricas, hepáticas y neurológicas. Los coronavirus tienen una gran diversidad genética, frecuente recombinación de sus genomas y se encuentran ampliamente distribuidos. Dado el aumento de actividades entre humanos y animales, es altamente probable que nuevos coronavirus emerjan periódicamente y causen enfermedades en humanos. Se conocen seis especies causantes de enfermedades humanas cuatro causan síntomas de resfriado común en individuos inmunocompetentes.

Las otras dos especies son SARS-CoV (síndrome respiratorio agudo severo) y MERS-CoV (síndrome respiratorio del Medio Oriente), relacionadas con enfermedades fatales en ocasiones. Por ejemplo el SARS-CoV (que infecta a gatos de civeta); es ampliamente conocido por ser el agente causal de los brotes de síndrome respiratorio agudo severo en 2002 y 2003 en la provincia de Guangdong, China; para después propagarse por el mundo. Por otra parte el MERS-CoV (que provino de camellos), es el patógeno responsable de brotes de enfermedades respiratorias graves desde 2012 hasta la fecha en diversas regiones de Medio Oriente.

La historia comenzó el 27 de diciembre de 2019; cuando distintos centros de salud informaron de la aparición de pacientes con neumonía de causa desconocida que tuvieron relación con un mercado de mariscos y animales húmedos en Wuhan, China. Los primeros pacientes referidos son una mujer de 49 años y dos hombres (de 49, 32 y 61 años respectivamente) que presentaron neumonía grave y fueron ingresados en un hospital de Wuhan. Algunos de los síntoms reportados son temperatura, 37°C a 38°C y tos con molestias en el pecho, cuatro días después del inicio de enfermedad, su tos y molestias en el pecho empeoraron, y la fiebre se redujo. Dos de los pacientes fueron dados de alta y un paciente murió poco tiempo después.

Dando así origen a un brote de la enfermedad que se denominó "nueva neumonía infectada por coronavirus".

En los reportes de la investigación se identificó que la fuente de los casos de neumonía se deben a la aparición de un nuevo betacoronavirus llamado 2019-nCoV. También se encontró que el 2019-nCoV es similar a los virus SARS-CoV y MERS-CoV previamente descritos. Debido a esto se especula que el 2019-nCoV se puede comportar como el SARS-CoV; y es probable que los murciélagos sean el reservorio primario del virus. También se espera que con el tiempo se adapte aún más al huésped humano y se propague sistemáticamente.

Las medidas de control se realizan en base a una muy efectiva experiencia con otros brotes. Se piensa que la transmisión ocurre por medio de grandes gotas de saliva y contacto con pacientes infectados; y en menos proporción por medio de aerosoles y fómites. Algunas de las medidas implementadas como la cuarentena en la comunidad, el diagnóstico oportuno y el cumplimiento estricto de las precauciones universales en los entornos de atención médica fueron fundamentales para el control del SARS. Se implementarán todas estas medidas para este brote.

Los síntomas se confunden con una gripa común y pueden ser nariz que moquea, dolor de cabeza, tos, dolor de garganta, fiebre y una sensación general de malestar. El cuadro clínico completo aún no está completamente claro y hay muchas investigaciones en curso en todo el mundo para obtener más información.

La situación evaluciona de manera rápida y los riesgos pueden variar; debemos informarnos conforme los datos esten disponibles. Los patógenos emergentes y reemergentes son desafíos para todo el mundo, los brotes de este tipo siempre son problema de salud pública y dependen de muchos factores como las características del virus, la forma en que se propaga y cómo actúa. Se está trabajando en el desarrollo de fármacos y vacunas para ayudar a contener la situación de manera más eficiente.

Es evidente que un nos falta mucho por saber aprender sobre esta infección. La OMS y muchos organismos de salud pública están listos para responder a esta amenaza emergente para la salud pública.

Una peculiaridad durante la epidemia de SARS fue que el miedo desempeñó un papel importante en economía mundial y en el comportamiento de la sociedad. En esta ocasión se repiten muchos factores con la ventaja de que se tiene algo de experiencia.

Los datos más recientes muestran la detección de 2019-nCoV en cientos de personas en China con una tasa de mortalidad del 3%. Además se han identificado casos en un número creciente de países. Es probable que se identifiquen más casos en los próximos días; incluido México, pero estamos preparados para cuando eso pase. Esto está comenzando y dará mucho más de que hablar por un buen tiempo.

Lo dijo El microbiólogo Pasteur: las naciones se unirán a la larga no para destruir sino para edificar; en este caso lo estan haciendo para ayudar.

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