/ lunes 12 de octubre de 2020

Bola de nieve a gobierno y PRI morenizados

Para conservar sus intereses intactos, como a los buenos mexicanos que no les gusta perder, figuras priistas al igual que otras del Gobierno del Estado, se broncean en las arenas de las playas de enfrente para “morenar” su piel y, colgarse así en proyectos o candidaturas que se disputarán el año entrante, aún en contra de su origen partidista.

La prueba está en que los del Partido Revolucionario Institucional no aparecen como una verdadera oposición y con cero críticas, -o muy tímidas cuando las hacen-, intentan congraciarse con las autoridades federales o con los personajes que se manejan como los posibles abanderados a la gubernatura del morenismo.

Lo penoso proviene desde arriba cuando el presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, Jesús Valdés Palazuelos y toda su directiva, en una encuesta que realizó una empresa de comunicación en las redes sociales, votaron colectivamente por Rubén Rocha Moya y con ese mismo peso, en contra del priista Sergio Torres Félix.

No hubo lealtad ni a sus cuadros, ni a sus militantes, ni a su ideología.

El caso del senador del tricolor Mario Zamora Gastélum, es otra de las muestras fehacientes. Es la sombra que cuida del ex rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa y actual legislador, que al estar el 25 de septiembre en el Segundo Informe Legislativo en Culiacán. Los elogios del mochitense fueron largos y con vistosos adornos.

Rara vez cuestiona las medidas nocivas del Gobierno Federal y cuando lo hace, les pone envoltorio para que no se vean, porque quiere subirse al caballo que nació en Badiraguato, particularmente en Batequitas.

Aarón Rivas Loaiza, político de tiempo completo, maniobra en las alturas y aunque se reunió con panistas y priistas, conserva nexos con quienes esperan todavía que revivan Redes Sociales Progresistas o Partido Fuerza Social por México. El PAN está dispuesto a recibirlo pero si salen bien las cosas, pudiera jugar con un candidato del Movimiento de Regeneración Nacional.

Gerardo Vargas Landeros, que dejó al Revolucionario Institucional defiende su militancia morenista y entre los analistas es imposible “darlo por muerto”. No hay día que no se movilice en todos los frentes.

Del PRI, son muchos los que hay que enumerar. Ya se ven en las “morenizadas” listas que se elaborarán.

En Palacio de Gobierno, se rumora en tono de seguridad que hay un gabinete fragmentado. La mayoría de los colaboradores de primero y segundo nivel, sienten enojo con la superioridad.

Le imputan que resolvió entregar anticipadamente el poder a Morena. O que cabildea todos los días en pro de Rubén Rocha Moya.

Por eso el gobernador Quirino Ordaz Coppel desde que cambió la geografía política, ató con grillete a los funcionarios. Penden de la cadena con bola de acero para que no tengan capacidad de maniobra ni política ni financiera.

Y les ordenó no hablar ni moverse. Para no agredir al morenismo.

Dentro de ese ambiente de limitaciones, surge una imagen que lucha contra viento y marea. En las colonias populares y en las rancherías de Sinaloa, se mueve una base social que crece como “bola de nieve” y se acomoda en torno a las aspiraciones de Sergio Torres Félix, quien construye el andamiaje para ser candidato a la silla de la entidad.

Porque asumen que el Secretario de Pesca y Acuacultura enfoca sus esfuerzos a aparecer en las boletas electorales con o sin el PRI, cuyos dirigentes, en todo lo que hacen, revelan que entregarán sus armas a “ya saben quién”.

Ese bolo que aumenta de peso diariamente, lo conforman amas de casa, jóvenes, obreros, campesinos, profesionistas y miles de pescadores que hicieron suyo el proyecto al encontrar un gestor a sus demandas más sentidas.

Y curiosamente, se suman a las operaciones cotidianas priistas, panistas, perredistas e integrantes de Movimiento Ciudadano que se alistan para tener un abanderado en la disputa por el Poder Ejecutivo.

En la misma pista, se observa a Héctor Melesio Cuén Ojeda que al igual que Sergio Torres Félix no sale alto en las encuestas, pero los 365 días del año, despliega acciones contundentes que lo hacen jalar simpatías ciudadanas.

El dirigente del Partido Sinaloense, se asegura, está en condiciones inversas, porque Morena quiere impulsar una alianza con éste para el 2021.

Para conservar sus intereses intactos, como a los buenos mexicanos que no les gusta perder, figuras priistas al igual que otras del Gobierno del Estado, se broncean en las arenas de las playas de enfrente para “morenar” su piel y, colgarse así en proyectos o candidaturas que se disputarán el año entrante, aún en contra de su origen partidista.

La prueba está en que los del Partido Revolucionario Institucional no aparecen como una verdadera oposición y con cero críticas, -o muy tímidas cuando las hacen-, intentan congraciarse con las autoridades federales o con los personajes que se manejan como los posibles abanderados a la gubernatura del morenismo.

Lo penoso proviene desde arriba cuando el presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, Jesús Valdés Palazuelos y toda su directiva, en una encuesta que realizó una empresa de comunicación en las redes sociales, votaron colectivamente por Rubén Rocha Moya y con ese mismo peso, en contra del priista Sergio Torres Félix.

No hubo lealtad ni a sus cuadros, ni a sus militantes, ni a su ideología.

El caso del senador del tricolor Mario Zamora Gastélum, es otra de las muestras fehacientes. Es la sombra que cuida del ex rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa y actual legislador, que al estar el 25 de septiembre en el Segundo Informe Legislativo en Culiacán. Los elogios del mochitense fueron largos y con vistosos adornos.

Rara vez cuestiona las medidas nocivas del Gobierno Federal y cuando lo hace, les pone envoltorio para que no se vean, porque quiere subirse al caballo que nació en Badiraguato, particularmente en Batequitas.

Aarón Rivas Loaiza, político de tiempo completo, maniobra en las alturas y aunque se reunió con panistas y priistas, conserva nexos con quienes esperan todavía que revivan Redes Sociales Progresistas o Partido Fuerza Social por México. El PAN está dispuesto a recibirlo pero si salen bien las cosas, pudiera jugar con un candidato del Movimiento de Regeneración Nacional.

Gerardo Vargas Landeros, que dejó al Revolucionario Institucional defiende su militancia morenista y entre los analistas es imposible “darlo por muerto”. No hay día que no se movilice en todos los frentes.

Del PRI, son muchos los que hay que enumerar. Ya se ven en las “morenizadas” listas que se elaborarán.

En Palacio de Gobierno, se rumora en tono de seguridad que hay un gabinete fragmentado. La mayoría de los colaboradores de primero y segundo nivel, sienten enojo con la superioridad.

Le imputan que resolvió entregar anticipadamente el poder a Morena. O que cabildea todos los días en pro de Rubén Rocha Moya.

Por eso el gobernador Quirino Ordaz Coppel desde que cambió la geografía política, ató con grillete a los funcionarios. Penden de la cadena con bola de acero para que no tengan capacidad de maniobra ni política ni financiera.

Y les ordenó no hablar ni moverse. Para no agredir al morenismo.

Dentro de ese ambiente de limitaciones, surge una imagen que lucha contra viento y marea. En las colonias populares y en las rancherías de Sinaloa, se mueve una base social que crece como “bola de nieve” y se acomoda en torno a las aspiraciones de Sergio Torres Félix, quien construye el andamiaje para ser candidato a la silla de la entidad.

Porque asumen que el Secretario de Pesca y Acuacultura enfoca sus esfuerzos a aparecer en las boletas electorales con o sin el PRI, cuyos dirigentes, en todo lo que hacen, revelan que entregarán sus armas a “ya saben quién”.

Ese bolo que aumenta de peso diariamente, lo conforman amas de casa, jóvenes, obreros, campesinos, profesionistas y miles de pescadores que hicieron suyo el proyecto al encontrar un gestor a sus demandas más sentidas.

Y curiosamente, se suman a las operaciones cotidianas priistas, panistas, perredistas e integrantes de Movimiento Ciudadano que se alistan para tener un abanderado en la disputa por el Poder Ejecutivo.

En la misma pista, se observa a Héctor Melesio Cuén Ojeda que al igual que Sergio Torres Félix no sale alto en las encuestas, pero los 365 días del año, despliega acciones contundentes que lo hacen jalar simpatías ciudadanas.

El dirigente del Partido Sinaloense, se asegura, está en condiciones inversas, porque Morena quiere impulsar una alianza con éste para el 2021.