/ martes 26 de febrero de 2019

Benitez, sigue o claudica

Dependerá de los resultados finales de las elecciones para síndicos y comisarios que se registraron este domingo, si el alcalde de Mazatlán Guillermo Benitez sale ileso para continuar en su proyecto como aspirante de Morena a la gubernatura, o si en realidad sufre el primer revés que forzará el reacomodo en la lista de pretensos que despliegan proselitismo.

Independientemente del clima que prive durante y después de la justa comicial, el alcalde como operador principal tiene el encargo, de que la mayoría de las ocho sindicaturas que se jugaron, traigan el premio para los morenistas. Sin embargo, es una empresa compleja para sacar adelante, en la tierra donde el priismo del gobernador Quirino Ordaz Coppel también intenta sobre ponerse al descalabro del primero de julio de 2018.

De momento, los últimos acontecimientos antes de las votaciones y las acusaciones que se dieron entre la regidora morenista Paulina Osuna y la del PRI María Teresa Núñez Millán, y que continuaron sobre intromisión de funcionarios y compra de votos de una y otra parte en la sindicatura de El Roble, no le causaron ni un raspón al munícipe.

Salvo nimiedades electorales, todo ocurrió con tranquilidad en las 8 sindicaturas y 61 comisarías y ello le permitió al munícipe mazatleco, estar al tanto en medio de la calma. Aunque si las cosas se alteran posterior a que se oficialicen las cifras de votos, podría cambiar la situación futurista de Guillermo Benitez.

Quirino, ubicado como estratégico operador.

Sobre la explanada donde se levanta la Monumental Asta, Sergio Torres Félix supo capitalizar su turno como orador en el acto de celebración del Día de la Bandera Nacional. Desvaneció de hecho los episodios recientes de confrontación que polemizaron las relaciones entre los grupos que cambiaron la geografía electoral en 2018 y el gobernador priista Qurino Ordaz Coppel.

El secretario de Pesca y Acuacultura del Gobierno del Estado, no monopolizó la participación a su favor, sino que interpretó las señales que desde hace tiempo le envió el mandatario sinaloense a su gabinete. Siguió esa ruta y ubicó al mazatleco, como un Jefe del Ejecutivo que ante los nuevos tiempos, se adaptó con facilidad a las circunstancias sociopolíticas.

“El escenario político y social en nuestro país ha cambiado y tenemos que aceptar nuevos aprendizajes. Hoy, muchos esquemas del pasado ya no funcionan”, admitió. Y prosiguió que, “todos, sociedad y gobierno, tenemos que aprender a vivir en armonía”.

Y la definición en esa mañana de domingo la soltó cuando expuso: “el primer ejemplo de esta nueva realidad, es la coordinación entre el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador y el gobernador Quirino Ordaz Coppel”.

Tras la consideración que embonó en una práctica de entendimiento entre dos personajes con oficio político y sensibilidad social, reforzó que con la voluntad del primero y el empuje del segundo, hicieron posible la reactivación de proyectos de gran importancia para Sinaloa.

Enumeró la continuación de obras hidráulicas de portento como las presas Santa María y La Picachos. O la construcción de la carretera Badiraguato-Parral.

Al avanzar en su mensaje, el funcionario de nuevo, borró todo signo de choque entre segmentos políticos predominantes. “En el actual gobierno, trabajamos despojados de intereses personales, de grupos y de partidos políticos. Tenemos claro que nuestra prioridad son los sinaloenses”, estableció.

Recordó que el Ejecutivo estatal los quiere en las calles, más no en cómodas oficinas refrigeradas. Y resolviéndole las peticiones a la gente.

Dependerá de los resultados finales de las elecciones para síndicos y comisarios que se registraron este domingo, si el alcalde de Mazatlán Guillermo Benitez sale ileso para continuar en su proyecto como aspirante de Morena a la gubernatura, o si en realidad sufre el primer revés que forzará el reacomodo en la lista de pretensos que despliegan proselitismo.

Independientemente del clima que prive durante y después de la justa comicial, el alcalde como operador principal tiene el encargo, de que la mayoría de las ocho sindicaturas que se jugaron, traigan el premio para los morenistas. Sin embargo, es una empresa compleja para sacar adelante, en la tierra donde el priismo del gobernador Quirino Ordaz Coppel también intenta sobre ponerse al descalabro del primero de julio de 2018.

De momento, los últimos acontecimientos antes de las votaciones y las acusaciones que se dieron entre la regidora morenista Paulina Osuna y la del PRI María Teresa Núñez Millán, y que continuaron sobre intromisión de funcionarios y compra de votos de una y otra parte en la sindicatura de El Roble, no le causaron ni un raspón al munícipe.

Salvo nimiedades electorales, todo ocurrió con tranquilidad en las 8 sindicaturas y 61 comisarías y ello le permitió al munícipe mazatleco, estar al tanto en medio de la calma. Aunque si las cosas se alteran posterior a que se oficialicen las cifras de votos, podría cambiar la situación futurista de Guillermo Benitez.

Quirino, ubicado como estratégico operador.

Sobre la explanada donde se levanta la Monumental Asta, Sergio Torres Félix supo capitalizar su turno como orador en el acto de celebración del Día de la Bandera Nacional. Desvaneció de hecho los episodios recientes de confrontación que polemizaron las relaciones entre los grupos que cambiaron la geografía electoral en 2018 y el gobernador priista Qurino Ordaz Coppel.

El secretario de Pesca y Acuacultura del Gobierno del Estado, no monopolizó la participación a su favor, sino que interpretó las señales que desde hace tiempo le envió el mandatario sinaloense a su gabinete. Siguió esa ruta y ubicó al mazatleco, como un Jefe del Ejecutivo que ante los nuevos tiempos, se adaptó con facilidad a las circunstancias sociopolíticas.

“El escenario político y social en nuestro país ha cambiado y tenemos que aceptar nuevos aprendizajes. Hoy, muchos esquemas del pasado ya no funcionan”, admitió. Y prosiguió que, “todos, sociedad y gobierno, tenemos que aprender a vivir en armonía”.

Y la definición en esa mañana de domingo la soltó cuando expuso: “el primer ejemplo de esta nueva realidad, es la coordinación entre el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador y el gobernador Quirino Ordaz Coppel”.

Tras la consideración que embonó en una práctica de entendimiento entre dos personajes con oficio político y sensibilidad social, reforzó que con la voluntad del primero y el empuje del segundo, hicieron posible la reactivación de proyectos de gran importancia para Sinaloa.

Enumeró la continuación de obras hidráulicas de portento como las presas Santa María y La Picachos. O la construcción de la carretera Badiraguato-Parral.

Al avanzar en su mensaje, el funcionario de nuevo, borró todo signo de choque entre segmentos políticos predominantes. “En el actual gobierno, trabajamos despojados de intereses personales, de grupos y de partidos políticos. Tenemos claro que nuestra prioridad son los sinaloenses”, estableció.

Recordó que el Ejecutivo estatal los quiere en las calles, más no en cómodas oficinas refrigeradas. Y resolviéndole las peticiones a la gente.

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